La verdadera razón de éste blog
Soy un auténtico “potencial”. Eso significa que “potencialmente” puedo o tengo que hacer muchas cosas, que por regla general no hago. La lista de “a hacer” siempre supera a las de “completada”. Esto se vé más aún en cuestión de proyectos, no sólo de negocios sinó también personales. Para muchos eso puede ser una bendición, para mí es un auténtico suplicio.
Hace poco hice un cálculo del tiempo que me consumiría hacer todo lo que querría (y mantenerlo). El resultado me dió una 29 horas… diarias! (y dormir no estaba en la lista).
Entonces, rememoré: todo lo que hacía efectivamente era porque la concreción superaba y justificaba ampliamente el no hacerlo o bien por algún “punto histórico” que me determinara a hacerlo (generalmente llamado “crisis”).