Mi hija de 10 meses, casi una rehén…
Parece mentira que ayer estuve escribiendo un post sobre la razón del blog, cuánto tiempo podría proteger a mi hija del mundo irracional y más… Quién iba a decir que las pesadillas están a la vuelta de la esquina en este país…
Como se acerca el primer añito de mi hija, la madre salió de compras para ir preparándose. Entró a un negocio cercano a Plaza Flores, sobre Av. Rivadavia. Era a plena luz del día, no eran todavía las 6 PM.
Había terminado de pagar las compras cuando se escucha griterío afuera y un “tirate al piso!”. Cuando mi esposa se da vuelta, ve a un policía apuntándole a una persona armada que se frena justo en la puerta del negocio. Mi esposa, instintivamente, corrió el carrito en el que estaba mi hija más para un costado, alejándolo de la puerta.
En ese momento, ella vió que el delincuente, pese a estar cercado, se resistía a rendirse. El malhechor dudó y miraba estudiando las posibilidades de escapar… hasta que miró dentro del negocio.
Nuevamente, una reacción instintiva de ella hizo que arrancara (literalmente) a nuestra hija del cochecito y se pasó detrás del mostrador con los empleados (pidiéndo disculpas al tiempo). Mientras tanto, el malviviente seguía intercalando vistazos adentro y analizando opciones.
Aunque esta situación duró poco más (muy difícil decir cuánto, en estos casos cada segundo parece un siglo) y el delincuente fue reducido, bastaba sólo una fracción de segundo para que el delincuente hubiese podido decidir entrar al negocio. En ese caso, hubieran terminado todos de rehén, mi hija que no llega al año incluída. La historia pudo haber terminado diferente… muy diferente.
Obviamente, mi esposa también estuvo en riesgo, pero lo que mas enoja y asusta es el hecho de que pudo haber pasado cualquier cosa con una niña que después de haber sobrevivido a todos los retos naturales propios de un bebé, todo pudo haber terminado en centésimas de segundo a mano de una persona que no debería estar allí.
Después vengan a hablarme de “planes sociales”, “redistribución de la riqueza”, “trene bala” y otras idioteces. Seguramente este tipo de delincuentes ya cobra un plan social, si se “redistribuye” la riqueza es muy probable que él reciba una tajada (y nosotros nada) y es obvio que hay tanta seguridad que se puede volcar el dinero que se podría destinar para mejor entrenamiento o más policías, a un Tren Bala. Como diría la Presidenta: “Esto es calidad institucional” (?)