Esto es algo de lo que no sé si soy el único que tiene dificultades o si es algo más generalizado, no sólo en Argentina sino también a nivel mundial. Como soy bastante poco común (aunque no por ello anormal, no confundir los términos), tiendo a pensar que algunas cosas me pasan o se me ocurren a mí solo. Aunque tal vez no sea así.
Durante los 6 primeros meses de vida de mi hija, solía verificar mientras dormía si aún seguía con vida. Es que al estudiar todo lo que podía sucederle, principalmente el “síndrome de la muerte súbita“, daba la sensación de que era más fácil morir que continuar con vida. Aunque la muerte súbita suele atacar a 1 de cada 1000 chicos, si sumamos todo el resto de lo que puede ocurrir, terminamos con porcentajes muy comprometidos que nos hacen temer lo peor.
Hablando con otros padres, me sentí bastante aliviado al saber que la gran mayoría sentía el mismo miedo y que solía chequear que su hijo siguiera respirando, aunque eso a veces significara despertarlo. Al parecer, ese miedo es bastante común. (más…)



