Imagínense la escena: uno se prepara para salir con su primogénita a su primer visita a un zoológico. Conociendo que a ella le gustan mucho los animales, se palpita que la pasará extremadamente bien. Como uno trabaja a horarios raros, debe (ya desde días antes) ir cortando trabajo y acomodarse a los horarios de la “gente común” para hacer la visita.
Llega el día, uno se levanta temprano para poder ultimar todo… pero un “contratiempo” hace que lo que tanto se planeó y deseó no pueda ser cumplido. Un día que debería haber sido histórico en lo familiar y cargado de muchas emociones, se convierte en uno de bronca e impotencia total. Esto me ha pasado hoy, es muy cierto, muy real.
Ahora imagínese que ese tipo de día no es uno solo, sino muchos a la vez durante mucho tiempo. Cada vez que intenta salir a algún lado, siempre habrá grandes posibilidades de que no pueda concretarse por ese “contratiempo”. Bienvenido a mi mundo. Ese “contratiempo” es el Síndrome del Instestino Irritable…
Aunque ya hacía tiempo que lo sospechaba, la confirmación “oficial” médica vino hace unos dos años. Muy básicamente (y en mi caso) se trata de urgencia incontenible para ir al baño… varias veces. Suele darse principalmente cuando camino más de dos cuadras y paro (si sigo caminando parece ser soportable), los días de mucho calor, cuando como pastas o picantes, cuando hay muchas diferencias térmicas y un largo abanico de etcéteras. Para los que deseen saber más sobre la enfermedad hay bastante información general al respecto (1) (2) (3), aunque en el caso de ésta enfermedad (al igual que con la muerte súbita) hay mucho de incierto ya que no se sabe con exactitud qué es lo que lo gatilla o estabiliza.
La medicación que me han recetado sirve algunos días, aunque en otros no parece tener efecto alguno. Pero como han visto en el ejemplo, lo peor no es la enfermedad en sí, sino lo que despierta en uno y en los demás. La enfermedad es confundida con fobias, problemas sociales o simple holgazanería. No importa cuanto se les explique, siempre tendrán una teoría certera y facilista de algo que no comprenden. Cuando a uno lo invitan a algún lugar y se les dice “veo si me deja mi SII”, suelen decir (o lo miran con cara de) “dale, que te cuesta venir un ratito?” o “pero te paso a buscar en auto” o “el colectivo te deja cerca” o el mejor (y más irrespetuoso de todos) “pero vení igual que es mental, no te va a pasar nada…”.
A los problemas de planeación de salidas o eventos que ésto acarrea, junto a los propios de la enfermedad si se sale de todas formas y ataca, más la incomprensión de la gente, se suman los problemas que se van juntando dentro de los que sufren de SII: frustración, bronca, inseguridad, temor y hasta la misma envidia hacia la gente que puede salir a donde quiera cuando quiera. Deben darse cuenta que quienes la sufrimos estamos siempre con un rollo de papel higiénico encima y viendo dónde está el baño más cercano o “soluciones laterales” en caso de que no lo haya.
Esta vez, no voy a extenderme demasiado (más de lo que ya hice) sobre la enfermedad en sí, las interminables investigaciones que he realizado para intentar controlarla, ni los casos tragicómicos que me han acaecido hasta ahora conviviendo con ella. Es un post escrito como descarga por lo que ocurrió hoy, sumado al tratar de explicar un poco mejor a la gente que lo que nos ocurre es imparable, estén a dos cuadras o tengan auto, y que poco podemos hacer para remediarlo (al menos con la información científica que poseemos en la actualidad). Creo que el ejemplo que me ha ocurrido hoy demuestra que no importa cuán predispuestos estemos para salir o pasarla bien, todo depende de nuestro incontrolable intestino. No nos hagan la vida más difícil, ya bastante tenemos con el SII a cuestas.
Para los que deseen saber realmente más o los que tengan indicios de la enfermedad (o ya la tengan diagnosticada), les recomiendo un foro en donde podrán encontrar “gente como uno” y que me ha servido mucho: http://www.forosii.com/




Hola Pienso:
En verdad no tengo muy claro que escribirte, salvo la inutilidad de que lo siento realmente, con lo cual no vamos a ninguna solución.
Me llego mucho:
¨junto a los propios de la enfermedad si se sale de todas formas y ataca, más la incomprensión de la gente, se suman los problemas que se van juntando dentro de los que sufren de SII: frustración, bronca, inseguridad, temor y hasta la misma envidia hacia la gente que puede salir a donde quiera cuando quiera.¨
Tu Post es demasiado claro y por otra parte el lector como yo, que no tiene esta vivencia salvo en una colitis, que la soluciona con una pastilla de carbono – y esa no es la solucion en tu caso – …no se me ocurre nada que aporte Pienso, es una de las pocas veces que no se me ocurre nada.
Un abrazo amigo, saludos a Rambita y a tu Sra.
Marcial
Comentario por Marcial Candioti — Lunes 10 Noviembre, 2008 @ 01:01
Marcial: No te preocupes, has dicho más de lo que has creído. Gracias!
Saludos
Comentario por PiensoLuegoPiensoLuegoExisto — Lunes 10 Noviembre, 2008 @ 13:16
[...] suerte esta vez pude asistir sin problemas. Espero que se haga [...]
Pingback por Mi primera reunión de padres en el jardín de infantes (y derivaciones) « ▀▄ PiensoLuegoPiensoLuegoExisto ▄▀ — Sábado 28 Febrero, 2009 @ 22:10