
Hace un tiempito, tuve una más que interesante charla con un compañero de trabajo sobre la filosofía detrás de la actualidad diaria en diferentes rubros (sí, hay vida neuronal bajo las alas de la UOCRA; es difícil, pero hay…). Concordamos en muchísimos temas, y aunque en otros estuvimos de la vereda de enfrente, ambos comprendimos y respetamos la opinión del otro.
Luego de haber charlado un rato y sabiendo que enfrente tenía más que el par de neuronas habituales en trabajadores de la construcción, me preguntó qué línea filosófica me gustaba más. Dije que me declaraba inepto en el tema, porque no conocía las líneas existentes (qué mierda, ¡si todavía tengo pendiente leer a Nieztche!). Me tiró unas cuantas (se notaba versado en el tema), de las que conocí sólo un par por la superficie (el “Pienso luego existo” me parece grandioso, aunque no fundamental), y viendo que realmente tenía falta de conocimiento (y no era falsa modestia) continuó resumiéndome los lineamientos. De los que me cantó, con ninguno estuve de acuerdo al 100%. (más…)