Ser parte de cualquier cosa… sólo por ser parte de algo

Pertenecer… tiene sus privilegios? Esto es algo generalizado a escala mundial y (desde mi punto de vista) algo que no termino de entender del todo por ser bastante irracional. Comprendo algunas razones, como así también el porqué intentar pertenecer a algo y la satisfacción que puede producir ser aceptado. Me refiero a la gente que es parte de algo ciñiéndose ciegamente a ese “algo” (grupos, asociaciones, etc).

Estas “pertenencias” no son sólo físicas (asociaciones religiosas o políticas, por ejemplo) sinó también psicológicas o conceptuales (machistas y feministas, vegetarianos o carnívoros, pro o contra papeleras, etc). Una persona “promedio” entonces tendrá muchas cosas predefinidas que modificarán una desición: pertenecerá a una religión, a un partido político, a un club de fútbol, será sexista (o no), casado o soltero, se atendrá a un grupo de chat y a un estilo o grupo musical (entre otras cosas).

En el particular caso del argentino, al ser tan exitista, también “será” del grupo o sector que gane más medallas o reconocimiento. Recordemos la moda del rugby con Los Pumas, del hockey con Las Leonas y cientos de etcéteras durante toda la historia.

Lo que no entiendo es la cantidad de “pertenencias” que puede llegar a tener cada persona. Inclusive se consideran exitosas cuantos más “carnets” se tengan. Como dije antes, entiendo lo de ser aceptado y el orgullo de pertenecer a algo.. pero a tánto?… Otra de las cosas irracionales es “ponerse la camiseta” de cualquier cosa, generalmente sin haber estudiado en dónde están entrando (pero sin embargo, defendiendo sus colores a muerte).

Lo que no parecen enteder estas personas, es que con cada asociación que tenemos, son nuevas reglas que hay que seguir. Por ende, cada vez somos menos libres. Si, por ejemplo, soy de un partido político determinado (por papeles o por convicción), no podría aceptar ideas que vayan en contra de éste. Si soy religioso, voy a tener ciertos lineamientos que no puedo quebrar por entrar en falta (pecado o infierno directamente). Con ésto limitamos nuestro campo de acción o pensamiento de forma directamente proporcional a las posiciones que ya hayamos tomado.

Otra cosa mala de ésto, es que se tienden a descalificar otras opiniones o posiciones sólo por ir en contra de un grupo propio. Cuando se da un hecho lógico (o al menos que pudiera serlo) que va en contra de la posición ya tomada, se combate a toda costa sin importar nada más. Es que en caso de aceptarse, se dejaría de pertenecer al grupo. Es preferible seguir teniendo participación que afrontar una realidad que pueda desestabilizar a todo el grupo (aunque éste último sea erróneo). Además se da otro hecho curioso: cuanto más antiguo uno sea en un grupo, más fuerte luchará a su favor. Es que en caso de aceptar una doctrina nueva, es como tirar a la basura los años de apoyar a algo que finalmente no sirve. Inadmisible.

Como si no fueran pocas las negatividades, tenemos las paradojas dogmáticas entre grupos elegidos por una misma persona. Por ejemplo, si somos machistas y pertenecemos a alguna religión, si somos de algún club de fútbol y algún grupo político contrario ingresa fondos o lo compra, si somos llamados a boicotear una obra artística y pertenecemos a alguna religión o partido político democrático, etc. En estos casos, tendríamos un conflicto de intereses que haría peligrar la pertenencia a uno u otro grupo. En estos casos, la gente prefiere pertenecer a todos pese a estos cruces, desestimando cualquier duda real que le puedan plantear desde fuera (o incluso haciendo un promedio ideológico inadmisible si se forma parte de algo estructurado).

Pero lo peor de todo lo expuesto hasta ahora, es que hay tantos grupos distintos con tantos miembros que siempre habrá roces dogmáticos. Y en la mayoría de los casos (principalmente en los grupos más grandes), se intenta “hacer entrar en razón al otro” por medio de la violencia. Sin embargo, la mayoría de los grupos se hacen ver como “pacíficos”. Si nosotros formamos parte de un grupo nazi, seguramente usaremos la violencia (por ser un pilar fundamental para este grupo sectario). Pero si pertenecemos a dos grupos religiosos (judíos y musulmanes, por ejemplo), es inadmisible que uno ejerza fuerza violenta sobre el otro. Dónde quedan los lineamientos de la religión trazada entonces?

Históricamente, este tipo de enfrentamientos se han sucedido (y lo siguen haciendo) en casi todos los órdenes de la vida. Hinchadas de fútbol, grupos políticos, religiones y demás terminan actuando como fuerza de choque para evitar el desmembramiento propio en detrimento del contrario. Para qué respetar o deshabilitar intelectualmente (en el peor de los casos) al otro grupo si es mucho más fácil aplicar violencia?

Otra actitud fundamental de este tipo de gente, es la de “referente incondicional”: cuanta más gente refieran al grupo propio, más poder sienten tener dentro del mismo y sobre el resto de los integrantes. Padres católicos (por ejemplo) estarán muy contentos y orgullosos de bautizar a su hijo que aún no puede decidir si pertenecer o no a otra (o a ninguna) religión. Cuando se presentan argumentos lógicos a favor del chico, suelen aludir a “lo hace toda la gente” (como si “la gente” siempre tuviera razón), “es por tradición” (también era tradición dar 15 latigazos a los negros esclavos que trabajaban en los campos y miraban mal al amo, sin embargo no se hace más) y hasta el increíble “nosotros ni siquiera creemos en Dios, pero si llega a existir?” (…y si llegasen a existir los aliens vamos a llenar de sondas a nuestros hijos?). Esto ocurre también con el resto de los grupos (deportivos, políticos, sociales, etc).

Otro punto en común de estos integrantes, es que sólo parecen recordar y apoyar las cosas buenas que hizo su grupo. No conteplan el todo ni su historia completa. Y en caso de recordarle las cosas malas, se limitan a decir “eso que hicieron no lo comparto”. Entonces, para qué siguen perteneciendo al grupo? Si somos católicos y estamos en contra de las cruzadas… no tendríamos que pertenecer al catolicismo! Lo mismo con grupos políticos, de fútbol y demás. Pertenecer solamente en las buenas acciones y olvidar el resto (o negarlo pero sin dejar de pertenecer) ni siquiera es de animales (ellos aprenden de los errores propios y los del gupo también).

Adicionalmente, si uno no es del grupo de su interlocutor, automáticamente pasa a ser miembro “batallante” del grupo contrario más fuerte. Como ejemplos, si uno dice que no es peronista, será tildado de radical; si decimos que no somos católicos, dirán que somos judíos (o ateos, que parece ser el grupo mayoritario estos días), si no somos de River, somos de Boca. No suelen enteder (aunque uno se esmere explicando) que alguien no pertenezca a ningún grupo definido. Esto me pasó también con este mismo blog: cuándo dije estar en contra de los Kirchner, me tildaron de Aliancista. Dije estar en contra de la medida contra el campo por ser abusiva, y me conceptualizaron como “golpista” e incluso como “procampo” (cosa que no soy, estoy en contra por más de que sea una retención a los mismos Diputados). Dije que discriminar no está mal y me tomaron como nazi. Es gente que no entiende o no quiere entender. En ambos casos, una mala enfermedad.

Muchos parecen olvidar que a cuantos más grupos pertenezcamos, no sólo seremos menos independientes, sinó también más generales, perdiendo la capacidad de seres humanos únicos y conviertiéndonos en manada. Si vamos a seguir los lineamientos de grandes grupos sin importar si se manejan o no por raciocinio ni si están bien o mal sus acciones y fines… seremos un gran rebaño sin capacidad de elección (paradójicamente, hasta los animales poseen esta capacidad). Con ésto perdemos también nuestra identidad, convirtiéndola en un promedio de la del resto de los integrantes (o, en el peor de los casos, haciéndola igual a la del conductor del grupo).

Por eso, déjenme a mí ser partícipe de… casi nada. No tengo religión (aunque esté “registrado” como católico), no tengo partido político, casi ni miro deportes, ni siquiera tengo un diario de preferencia. Ni siquiera he bautizado a mi hija para poder dejarle esa elección a futuro y no restarle independencia (pese a la fuerza contraria a la que nos encontramos por esta medida). Es que prefiero ser y dejar ser. Me gusta manejarme y decidir sin condicionamientos, ser libre en serio, seguir sólo la lógica y la conciencia. Somos pocos, lo sé. La mayoría, sigue corriendo y balando en grupo.

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15 respuestas a Ser parte de cualquier cosa… sólo por ser parte de algo

  1. Pingback: Ser parte de cualquier cosa... sólo para pertenecer a algo

  2. Mmm, yo diria que tu diario de preferencia es el ese del cual mostras el RSS, y ademas los enlaces que les pones son sin rel=”nofollow”, lo que (exagerando las cosas) implica un apoyo económico indirecto… 😀

  3. Hola Nicolás.

    🙂 Tenés razón, me descubrieron! lol

    En realidad lo tengo así por 4 razones:
    1- Porque LaNación tira sólo las últimas 5 noticias por RSS… y con feed cortado. Necesitaba algo más extenso (porque al poner las de cualquier sección, las últimas 5 pueden ser de cualquier cosa, no interesantes). Los domingos (inclusive en Clarín) son imparables las noticias de “fulbo”.
    2- Porque si les estoy chupando las noticias, supongo que debería darles crédito por ello, también ante Google.
    3- Porque… tampoco sé cómo se hace lo del nofollow! Leí algo por ahí, pero recién ahora me estoy interiorizando un poco en el manejo de los buscadores y demás.
    4- La mayoría de las noticias que comento en el blog o que cito, son de LaNación (las recibo por mail). Entonces agregar el feed de “la competencia” es una forma de equilibrar un poco.

    Saludos y suerte!

  4. ayreonauta dijo:

    Buenas… Estoy de acuerdo con varias cosas y en desacuerdo con otras tantas. Pero la que me parece más urgente es la siguiente.

    Decís: “Muchos parecen olvidar que a cuantos más grupos pertenezcamos, no sólo seremos menos independientes, sinó también más generales, perdiendo la capacidad de seres humanos únicos […] seremos un gran rebaño sin capacidad de elección”.

    Pero, si no pertenecemos a ningún “rebaño”, ¿de que elección hablamos? la capacidad de elección -la libertad- implica el riesgo de pertenecer a un rebaño. Y es eso lo que nos hace humanos. Ser ciego, por supuesto, es otra cosa.

    Muy buen artículo. Saludos.

  5. Hola Ayreonauta: No te preocupes que no me refiero a no pertenecer a ningún grupo, sino a hacerlo en excesiva cantidad. Todos pertenecemos (y debemos pertenecer para generalizarnos a grandes rasgos y saber distinguirnos) a algunos grupos determinados, pero la nota va sobre aquellos que se suman por sumar, inclusive modificando conductas para poder ser aceptado en otro más.

    No sabría decir cuál sería la cantidad idónea (supongo que sería variable por muchos factores), pero uno a simple vista reconoce el que está excedido. Son generalmente los que tienen conceptos preconcebidos que chocan entre si. Y cuando uno los enfrenta con sus propias creencias paradójicas, suelen “congelarse” tratando de justificar “promediando” entre las creencias en conflicto. Esto es lo lamentable.

    Saludos y gracias por el comentario!

  6. Pingback: El afán de ser parte de cualquier grupo social | NoticiasElegidas - Las mejores noticias del mundo, en un solo lugar.

  7. Iván dijo:

    Muy buen artículo comparto algunas cosas y otras no,estoy de acuerdo en que pertenecer a algo por el solo hecho de pertenecer es un acto más de un animal que de un ser pensante, las contradicciones que tienen las personas por pertenecer a grupos opuestos y la toma de posturas violentas para hacer “entender” a los demás xD, las restricciones a la libertad propia.
    Pero creo que todos tenemos roles o no se si es la palabra adecuada rol sino simplemente creo que todos podemos separar los tantos por ejemplo:

    Ciudadano Porteño hincha fanático de boca ( no comparto alegrarse o entristecerse por logros ajenos incluso matar por cosas asi pero bueno no viene al caso) puede tranquilamente disociar su club de su condición de ciudadano y estar en contra o a favor de Macri y su gestión independientemente de sus preferencias futbolisticas.

    Pertenecer a un grupo tampoco implica estar completamente de acuerdo con todo, si entiendo que cuando existen contradicciones muy grandes es insostenible la pertenencia .

    Muy bueno el artículo me llevo esto : ” que en caso de aceptar una doctrina nueva, es como tirar a la basura los años de apoyar a algo que finalmente no sirve. Inadmisible.”

    Cuando nos volvemos rigidos dejamos de aprender, de crecer , estamos un poco muertos en vida.

    • @Iván: No te preocupes que entiendo lo que decís, y es exactamente lo que expongo (o intento exponer). Nadie niega lo de las pertenencias, sino al exceso de ellas o al sumarse ‘porque sí’ o ‘porque mi amigo es de esos’.

      Lo de las contradicciones, todo depende de quién la tome o cuántos grupos tenga en su haber. Es un tema medio largo, pero es muy parecido a lo que decís al final. Personalmente creo que cuantos más grupos tiene uno, menos inteligente o reflexivo es; principalmente porque ya tiene suficiente ‘guía de vida’ pautada por los demás y no suele hacer un testeo para ver si resiste a la lógica, la toman como viene.

      Me alegro que te haya gustado!
      Saludos y suerte
      PLPLE

  8. Guoldisney dijo:

    La mejor manera de mantener un grupo unido es buscandole un enemigo. Todo grupo existe sólo porque existen otros antagonistas. Así es la modalidad de formación y evolución de grupos sociales. No tengo ni idea que dice la psicología de masas de ésto, pero si lo piensan un momento es evidente. El cerebro humano ha evolucionado así y no lo podremos evitar. Y son justamente los racionalistas, laicos, liberales y que jactan (jactamos)libres de éste asunto los que más enemigos juntan (religiones, gobiernos, corporaciónes, etc). Por más que nos esforcemos no nos podremos liberar de ésto. También podemos decir que no tenemos un grupo y por lo tanto automáticamente integramos el grupo de los que no pertenecen a ningún grupo. Es una maldición que vamos a portar para siempre.

    • @Guoldisney: Muy cierto lo que decís, siempre tiene que haber un grupo de “no grupo” como mínimo. Igual eso lo vemos algunos; otros no tienen una concepción de “no grupo” e intentan meternos en algunos de los ya conocidos. Sino, habría que estudiar otro nuevo grupo y es todo un trabajo que puede solucionarse por aproximación…

      Saludos y gracias!

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