Balance del 2008… ¿un año de mierda como posiblemente sea el que viene?

Hace tiempo ya que no posteaba nada (fuera de la última nota, que fui armándola para que se publicase sola el 31) por una mezcla de cosas que terminaron en una única: total falta de tiempo. Desde hace mucho que quiero postear, pero con los minutos contados fue bastante imposible. Yo, amante de los posteos laaaaargos, investigativos y bien documentados, decidí no publicar nada en el interín para no echar a perder la calidad que deseo para el blog, esperando a poder hacerme un tiempito que me pudiera dar un respiro y publicar algo decente. Pero ese tiempito jamás llegó.

Por eso llegué a la disyuntiva de si seguir esperando eternamente o comenzar a sacar cosas que se me ocurriesen o me molestasen, aunque no fueran muy largamente explicadas o citadas (solo yo, sin citas, noticias o manuales de por medio). Todavía sigo pensando en esa opción porque de todas formas puede llegar a dejar algo bueno. Ya de movida no era de postear muy seguido (no busco ser el amo de las visitas ni el amigo de Google, prefiero siempre la calidad), pero los tiempos se alargan cada vez más y tengo que tomar una decisión.

Probablemente acceda a hacer los posteos más cortos y menos quirúrgicos para no perderme del todo, y eso me molesta porque no es mi línea. De hecho, estoy confeccionando un posteo sobre mis primeros roces con la tecnología… pero ya van más de dos meses de armado y no llegué ni a la mitad. Entre publicar una vez cada cuatro meses o hacerlo dos veces al mes (por ejemplo, y sumando el posteo “bueno”), supongo que prefiero lo segundo. Espero no perder el camino y contentarme tanto a mí como a mis lectores (que sorpresivamente, son más de los que hubiese soñado en un principio, y les agradezco a todos ellos). Veremos que nos depara el futuro próximo en este aspecto.

Con respecto a mi año, tuve (y tuvimos, junto con mi familia) que luchar demasiado con muchas cosas y afrontamos problemas de todo tipo. El balance huele a negativo en casi todos los aspectos, aunque las cosas buenas han tenido más peso en muchos casos que los ítems malos. Si bien soy de agradecer siempre lo bueno, lo malo queda siempre amenazando no sólo el presente, sino también nuestro futuro.

Lo que puedo incluir en el balance (y a modo muy básico) sería lo siguiente:

PUNTOS NEGATIVOS:

  1. El trabajo decayó muchísimo y debí invertir más tiempo para ganar casi lo mismo que antes: eso dá varios subpuntos adicionales, como menos tiempo, reevaluación de negocios o trabajos, más tareas de medición o preparación no remuneradas, menos entradas en efectivo e infinitos etcétera.
  2. Diversos problemas con servicios de trabajo/vivienda: entre los cortes de luz (y sus picos de tensión), los de gas, las fallas telefónicas y un muy particular problema que tuve con mi proveedor de internet (por casi un mes) hicieron que tuviera incontables demoras y los problemas morales que todo ello conlleva.
  3. La situación de Argentina es fue terriblemente mala: entre la inseguridad, la baja de trabajo y las pocas espectativas comerciales, no sólo influyó en lo económico, sino también en lo moral y en los planes a futuro (mucho más teniendo una hija). Pasamos desde los líos con las retenciones y el campo, por las AFJP, la “sensación solamente” de inseguridad y la inflación extrema (que no existe para los entes oficiales y parece que tampoco para los medios).
  4. La crisis mundial llegó: aunque tardó, se notó bastante en los ingresos de los últimos meses. La gente estuvo más temerosa de gastar y eso dificultó las ventas en cualquier ramo. Eso se junt­ó con la situación en Argentina y se convirtió en un número muy malo en el balance general.
  5. Seguí sosteniéndome solo: mi mujer continuó sin conseguir trabajo, por lo que todas las entradas llegaron a través mío. Casi siempre fue así, pero en éstas épocas es casi imposible en Argentina vivir con un solo sueldo. Eso hizo que tuviese poco tiempo para ser creativo en nuevos emprendimientos (debí decantarme sólo por lo efectivo), que debiera tener un nulo margen de error y que me impusiera metas excesivas en cuanto a tiempo a dedicar y números a cerrar.
  6. Cientos de problemas gracias a la falta de dinero: estuvimos luchando todo el año para pagar el alquiler y mantener todos los servicios, inclusive hasta hace unas semanas no sabíamos si íbamos a poder quedarnos o no en el mismo lugar (nos aumentan un 70% aprox.). Asimismo, los regalos familiares típicos (cumpleaños, Navidad y otros) los tuvimos suspendidos hasta nuevo aviso (salvo algún “sí o sí”, como los el de nuestra hija). No pagamos jubilación ni obra social (salvo a mi hija, que se la paga un tío como regalo). El trabajar por cuenta propia también hizo que no se tuviese una suma fija de la que disponer a fin de mes.
  7. A causa de todo lo anterior, el futuro de nuestra hija (además del nuestro) se vió comprometido: ya es época de mandarla a un jardín de infantes, pero los costos son difíciles de pagar. En caso de llegar de alguna forma, los valores aumentarían al poco tiempo y serían imposibles de mantener. Los jardines públicos quedan lejanos y ya no es época de poder anotarla (por la cantidad de inscriptos y pocos lugares que hay). Tampoco pudimos adelantar en ese aspecto porque al no saber si ibamos a seguir en el mismo barrio o debíamos mudarnos a GBA…
  8. Futuro incierto: antes tenía una base segura y un futuro que se movía lento pero previsible (para mejor o para peor). Ahora esa base casi no existe y el futuro es tan nuboso y movedizo (casi siempre para peor) que cualquier mínimo cambio en cualquier aspecto pueden llevarnos a la quiebra total. Eso hace que los planes a mediano/largo plazo sean irrelevantes de estudiar o tomar en consideración.
  9. Salud también incierta: pese a estar con estudios médicos hace dos años, aún no han encontrado la raíz de mis problemas. Ven que hay algo mal, se rascan la cabeza, pero no dan pie con bola. Tal vez escriba algún post más extenso al respecto (aunque con la falta de tiempo, probablemente sea en unos 4 años…).
  10. La falta de tiempo afectó al trabajo y/o a la vida familiar: estando con tan poco tiempo y necesitando tanto, debí decantarme por dejar algo de lado. Esto se dió porque el tiempo “usable” estuvo al máximo y rozó con todo lo otro. A menos que dejara de comer o de dormir, no podía sacar un minuto más. Entonces debí decidir entre dejar de lado a mi familia o a parte de mi trabajo (ver ítem 5 en “puntos positivos”).
  11. Los ánimos se calentaron a nivel “interno”: discusiones y peleas que jamás tuvimos con mi pareja desde hace casi 15 años que estamos juntos, se dieron todas en este último año. Los problemas económicos, la falta de tiempo de ambos (ella con el cuidado full-time de nuestra hija y yo con el exceso de trabajo con poca remuneración) y la falta de planes a futuro en varios aspectos, iniciaron los conflictos que se hicieron bastante sonoros con la posibilidad del desalojo. Ahora la situación está un poco mejor, pero no indica que no vuelvan a surgir esos problemas nuevamente, generalizados por la impotencia y la falta de avances o resultados positivos.
  12. El estrés hizo mella a pleno: no sólo en mí, también en mi esposa. En mi caso, eso resintió médicamente el “lo-que-sea-que-tenga” y tuve mis días en que no pude ni moverme.
  13. Y la moral… siempre la moral: con todo lo pasado, decaí y flaqueé más veces que en los últimos años. Cuando uno gasta todo su tiempo y concentración, sacrificando o dejando de lado cosas importantes sin que haya una retribución visible en el presente y no pueda ver dónde está el futuro, hace que cualquiera tienda a perder las ganas de… casi todo. Eso me ocurrió muchas veces y se intensificó con el correr del tiempo y la sensación de no poder hacer nada para cambiar la situación.

PUNTOS POSITIVOS:

  1. Seguí vivo y todos seguimos bien: siempre hay que agradecer eso, más en el país que nos ha tocado.
  2. La gente cercana ayudó: aunque es un punto que en lo personal puede ser negativo, viéndolo de forma “global” y conociendo cómo es el común de la sociedad, es un aspecto bueno de quienes nos rodean. Ante cualquier problema, siempre nos tendieron una red “por las dudas” para poder caer en caso de fallar estrepitosamente.
  3. Pese a la crisis económica personal, creo que llegué a una solución a mediano plazo para mejorar los ingresos: tomando el problema económico desde otro ángulo y buscando una solución sencilla (ya había pensado en todas las complicadas), parece que dí con la correcta. Haciendo números y con una inversión bastante baja, los ingresos (en el peor de los casos) deberían duplicarse. Eso hizo que decidiéramos seguir quedándonos en el mismo lugar físico, que mejorase un poquito la moral y que yo siga confiando en mi cerebro (del que uno termina dudando cuando pasan todas estas cosas negativas). Aún es un proyecto, pero en este mes se aplicaría (cruzo dedos).
  4. Seguí trabajando solo: mi mujer no consiguió trabajo, por lo que todas las entradas debí hacerlas yo. Aunque hay aspectos negativos (ver ítem 5 de “puntos negativos”), también da cierta libertad que ocurre solamente en trabajos en casa (horarios ajustables, tiempo con la familia, posibilidad de regular el trabajo, etc) y hace que uno sepa que está logrando hacer lo que pocos pueden y estar viviendo cosas que otros no podrán.
  5. Estuve un mayor tiempo con mi hija y disfrutándola más: pese a la falta de tiempo, decidí no cortar del todo esa relación y hasta he aumentado el tiempo que le dedico. A mitad de año había decidido dejar casi todo el tiempo con ella de lado, en pos del favor económico para poder sostenerla (y sostenernos). Al hacer poca diferencia y pese a estar casi quebrado, opté por gastar esos momentos en algo más fructífero. Ese fue todo un cambio para mí y creo que el balance es positivo aunque afecte a mis finanzas. La última seguidilla de domingos estuve jugando mucho con ella por horas (pese a ya tenerla todo el día al trabajar en casa).
  6. Pese a todo, pude lanzar mi primer sitio monetizado: tuvo mucho de planeación, estudio, implementación e inclusive estuvo pago por más de 6 meses sin que pudiese meter un dedo en él por el factor tiempo. Finalmente pude entrar en ese nuevo mundo que definitivamente no será mi veta principal, pero puede ser de gran ayuda en materia monetaria sin que necesite volcar un excesivo tiempo adicional a futuro.
  7. Tuve una experiencia grata con los blogs: me he llevado una experiencia grata al saber que hay gente que comparte similitudes, opiniones o pensamientos con uno mismo. Inclusive muchos posteos han servido de ayuda para otros. Además, he encontrado muy buenas personas tras los monitores, cosa siempre positiva.
  8. A pesar de la “malaria económica”, seguimos sin deberle nada a nadie: es un punto importante para mí. Las pocas veces que pedimos prestado (cosa que odiamos hacer), siempre fue cancelado. Preferimos ser pobres, pero sin deudas pendientes. Eso también afianza la palabra propia y la confianza que nos tienen. Eso tampoco es poco en estos días.

Por eso y como podrán ver, el balance fue bastante negativo y oscuro en lo personal. El futuro tampoco promete demasiado, con las predicciones en economía a nivel mundial y nacional (en donde estiman que la situación empeorará a mitad del 2009). Esperemos que éste año que comienza sea de cambios positivos en lo económico y en lo social; aunque francamente, dudo que ocurran.

Anuncios

Acerca de PiensoLuegoPiensoLuegoExisto (PLPLE)

Tratando de entender el mundo sin morir en el intento...
Esta entrada fue publicada en Argentina...país generoso, El mundo fue y será..., Filosofía, Mi Vida, Mis experiencias, Mis pensamientos, Política/Economía, Ser padre. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Balance del 2008… ¿un año de mierda como posiblemente sea el que viene?

  1. elpensar dijo:

    Nada de lo que diga sonaría menos estúpido que este comentario.
    Me limito a reflexionar.

    Un saludo P, suerte, y para adelante…

  2. Pingback: Desaparecido (sin acción, y con muchos problemas) « ▀▄ PiensoLuegoPiensoLuegoExisto ▄▀

Dejar una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s