“Antes que leer de los libros, prefiero aprender de internet”

No es una frase dicha por una eminencia en algún campo. No es tampoco una nota sobre la juventud en un diario amarillista. Mucho menos una cita de algún pequeño que apenas aprendió a leer. Es algo que digo yo.

Pese a haber intentado hacer lo contrario muchísimas veces, en los últimos años no lo he logrado. Intentando ver el porqué de esa conducta es cuando empecé a “autoestudiarme” y tratar de entender las razones de dicho comportamiento. Y creo que lo he logrado.

El leer es algo que hacemos siempre, es la clave para entender cosas que las personas cercanas no pueden (o no quieren) explicarnos. En mi caso, eso motivó que tomara tempranamente un amor casi desmedido por los libros. Ya de bien chico leía casi cualquier cosa que cayese en mis manos. Mis ojos recorrieron libros de aventura, revistas, colecciones (el Libro Gordo de Petete era mi preferida (1) (2) (3)), manuales e infinidad de variados. Eran mi nexo con el conocimiento.

Con la escuela, aprendí que los manuales y libros de texto contenían información muy útil, aunque no siempre interesante. Pero de todas formas seguía leyéndolos juntos con mis preferidos de siempre. Poco después, descubriría que escribir sería una excelente forma de comunicar o entretener. Allí fue cuando, antes de los 9 años, redacté mi primer libro del estilo “Elige tu propia aventura” (en dónde en cada final de página se elegían distintas posibles continuaciones de la historia).

En la época pre-púber, consumí con celeridad libros de medicina orientados a la sexología para poder comprender la etapa por la que estaba atravesando. Los libros fueron más útiles que nunca.

Pero luego, algo cambió. Llegó el secundario y, posteriormente, parte de la universidad. Los libros que se suponía contenían información interesante y útil, carecían en muchos casos de ambas. Inclusive algunos tenían conceptos erróneos (o muy discutibles al menos) y fue entonces cuando ví que los libros podían mentirme también. Ya les había perdido el “respeto educador” para convertirse en “texto a verificar” a través de confrontarlos con la lógica.

Entonces, llegó internet. Hacía rato que estaba, pero era nueva en mi vida. Miré, tanteé, busqué. Aquella internet no era la de hoy, no había tanta información disponible (mucho menos en nuestro idioma). Tuve que aprender mejor el inglés para poder entender un poco más. Mientras tanto, leía menos libros (por la falta de tiempo y recursos para comprarlos), pero seguía haciéndolo al menos.

Luego, algo volvió a cambiar. Crisis Argentina, corralito, mudanza. Libros más caros, menos títulos, nueva época, menos espacio. Pero también cambió internet. Los diarios se habían volcado a pleno a la versión binaria, los foros bullían en todo el mundo discutiendo sobre el porqué de la existencia del ser humano o cómo hacer una buena ensalada de pollo, el mail ya era uno de los canales más utilizados para comunicarse e intercambiarse textos, aparecieron los blogs con opiniones personales de todo tipo, las universidades abrían parte de su stock al público de todo el mundo y muchos etcéteras más.

Entonces, pasé de leer varios libros al mes, luego a varios por año, finalizando con uno o dos en ese mismo lapso. El problema luego ya no se daba por el costo, ya que había bajado miles de libros en internet; pero sin embargo, yacían dormidos en recónditos lugares del disco rígido.

Y llegó la pregunta: ¿por qué? Y esa traería otras como ¿estoy perdiendo interés en aprender?, ¿me estaré volviendo tonto y perdí la capacidad de aprender cosas nuevas? o ¿ya no queda educación o cultura en mí o en el mundo? Parecía no ser así: nunca había tenido tanto conocimiento ni tantos conceptos como hoy, jamás había tenido la posibilidad (mucho menos, exitosa) de ponerme a defender cualquier postura contraria (léase “abogado del diablo”) dando argumentos razonables, me era desconocida la velocidad para enunciar o reflexionar y para resolver problemas escabrosos o difíciles (teóricos o reales).

Allí llegué a la conclusión: internet era mejor que los libros. Era raro proviniendo de mí, con tanta pasión por estos últimos, con tanta “pasta de escritor” (como me habían dicho profesores del secundario) y demás yerbas. Pero la realidad era esa, y no sentía que estuviese mal, que hubiese errado el camino o estuviera perdiendo conocimientos. Había llegado la hora de ver el porqué.

EN LOS LIBROS

  • Generalmente hablando, en los libros uno se ciñe a un único autor.
  • Ese autor puede o no estar equivocado, pero el libro uno tiende a leerlo entero, inclusive aunque no guste.
  • Asimismo, habrá temas que no nos interesarán, pero de todas formas no podemos saltarnos capítulos porque suelen referir a otros o a conceptos tocados en otras páginas. Para apoyar (o refutar) al autor, uno debe conocer todo.
  • Invertimos demasiado tiempo para adquirir relativamente pocos conceptos.
  • Además, todo el escrito se tocará desde un único punto de vista, sin lugar para refutaciones o veredas opuestas.
  • En caso de querer conocer otra opinión (en la misma línea o en la contraria), uno debe consumir otro libro completo (que, nuevemante, puede no ser lo esperado, por lo que el futuro nos depararía… otro libro más).
  • En caso de querer algún conocimiento “del hoy” (tecnología, lineamientos tributarios, etc) quedan por lo general desactualizados para la aplicación al término de su lectura.
  • Las publicaciones están regidas según el gobierno o ideología social de turno. Por lo que no todos los libros llegan a nuestras manos (también generalmente los más interesantes, compartamos o no su contenido).
  • Uno no puede saber lo que ese autor piensa de otros temas, sólo cosas relacionadas al título del libro.
  • Las referencias sobre pruebas, extractos de texto o citas de otros autores, apuntan siempre a otros libros (por lo que para corroborarlos, debemos comprar más libros o leerlos todos para una simple comprobación).
  • Por cada autor que estamos leyendo, habrá 2000 personas más que tocarán la misma temática y que hasta pueden llegar a hacerlo mejor, pero sin embargo no escriban libros o tengan “ganchos” editoriales.
  • Para informaciones muy puntuales (debo formatear la PC, tengo una mancha rara en un dedo, quiero saber quién fue el segundo emperador otomano que usó alfanje, etc) uno debe consumir cientos de páginas antes de poder encontrar esa información en un libro muy específico. El resto nos es irrelevante.

A continuación, lo que aporta internet a nuestro conocimiento y educación. Con “internet” me refiero a servicios que sirvan como transmisores de información junto con la eficacia para saber en dónde buscar y en qué fuentes confiar. Se sobreentiende que si quiero saber las contraindicaciones de una vacuna no voy a acudir a borrachos.com, ¿verdad? Mejor hacerlo en sitios acorde.

  • Puede encontrarse rápidamente información de cualquier línea y de múltiples autores. Invertimos menos tiempo y aprendemos mucho más teniendo mayor amplitud cognitiva.
  • Las fuentes son diversas y no hay barreras geográficas o “bloqueos” a ciertos contenidos (siempre hay forma de acceder a lo “prohibido”)
  • Uno puede leer escritos de una línea de pensamiento similar con mayor regularidad que las salidas de los libros.
  • Uno puede acceder a un tema muy específico sin tener que leer la información de todo un sitio completo.
  • Tenemos una postura y la contraria a solo segundos de distancia y sin movernos del lugar.
  • Aprendemos exactamente lo que queremos y lo que nos es necesario sin tener que leer un sitio entero.
  • En temas muy del “ahora” conocemos casi al instante la información actualizada.
  • Las fuentes bien citadas se verifican rápidamente y sirven no sólo para corroborar, sino también para ampliar el campo visual a partir de otro autor.
  • En los casos de los medios interactivos (que permitan comentarios o contactos con el autor u otros lectores) uno aporta, comparte y refuta. Conoce los pareceres, realidades y teorías del autor, sus seguidores y detractores. Se roza con el pensamiento contrario sin visitar otro sitio. Si algo no gusta, puede discutirse allí mismo (en vez de cerrar el libro directamente) y aprender del comentario, la respuesta o las reacciones. Prima la lógica sobre los “títulos y medallas”. Se conoce cómo lo expuesto es aplicado por diversas personas de diversas regiones. Cosas imposibles en un libro.
  • Gracias a que cualquier persona puede publicar, abunda información de todo tipo y de autores que tradicionalmente jamás hubiesen publicado un libro. No solamente encontraremos contenidos “taquilleros” (alias best sellers) de renombrados dramaturgos.
  • El éxito, reconocimiento o fiabilidad de un autor se mide por el interés que despiertan sus escritos, su lógica y su facilidad de comunicar; no por su pericia al escribir, su formación académica o sus influencias editoriales/políticas/monetarias. Por ende, los autores más leídos tenderán a ser más lógicos, informativos o realistas que un escritor “tradicional”.
  • Es un medio que fomenta el aprendizaje sobre diversas áreas. Si leemos información de motores de autos y refieren a un escrito sobre motores de avión, jamás hubiésemos comprado un libro tradicional sobre aviones. Pero seguramente en internet miraremos el referido y aprenderemos algo nuevo.

Por ello, creo que internet me ha hecho aprender más que los libros tradicionales en ésta época. Afiné mi razonamiento, supe discutir, refutar y aceptar nuevas acepciones y conocimientos. Recuerden que internet no es solamente redes sociales, juegos en línea y “baúl guardafotos”; es el medio más poderoso existente hasta el momento de información, conocimiento y educación.

Es por ello que muchos notaron que saqué conclusiones que autores de libros tradicionales ya habían hecho (aunque de distinta forma, con mi propia lógica y experiencia)(1) y no es la primera vez que me dicen cosas similares a “demostrás mucha inteligencia, pero con pocos libros encima”. Creo que son los mejores halagos que he recibido. ¿Acaso no se trata de eso?

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Tratando de entender el mundo sin morir en el intento...
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16 respuestas a “Antes que leer de los libros, prefiero aprender de internet”

  1. elpensar dijo:

    Sobre leer, aprender. Personalmente los libros que me gustan son en su mayoría novelas y sobre ciencia. Y lo que para mi interesa, solamente es el contenido.
    No me importa en absoluto que un libro sea físico o digital. Me interesa que pueda leerlo.
    Conozco a una profesora de Lengua y Literatura de Escuela Secundaria que defiende a muerte los libros y cada vez que tiene oportunidad le da con un caño a Internet (Hablando de una fuente de información): Una de esas personas cerradas, que cuando se le pregunta por qué, ataca con un estúpido “Porque las fuentes no son confiables”…
    Pará un poco, che. Que “las fuentes no son confiables”?
    O sea… Digo… Y los autores de los libros (Algunos libros) qué son? Seres que poseen la verdad y su palabra es ley universal?
    Jeje… Bueno. Yo nunca le discuto y no me interesa (Exepto como tema de crítica) porque no me perjudica.

    Fuera de eso, concuerdo con tus puntos.
    No hay duda (Bueno. Ahora si tengo una pero no creo que un libro me ayude) que Internet no me ayude a responder con mas eficacia que otro medio.

    Se que esto no es Yahoo! Respuestas, pero… Viajé a Córdoba y prácticamente en el medio de la nada, en el campo, en una montaña encontré una losa de cemento, de aproximadamente 1m por 1m en el suelo con un disco metálico de más o menos 20cm de diámetro a modo de tapa/tuerca, atornillado.
    Decía:
    “Ley N° 12696. Instituto Oceanográfico Militar. Ejército Argentino. Hasta 4 años de prisión a quien destruya esta señal.
    NODAL PF148
    1960”

    Descolocado, pero no encontré nada al respecto y me da mucha curiosidad.

    Saludos!

    • @A TODOS: Tal vez me expliqué mal. Con el posteo, me refiero a los libros y a internet como educadores (alias “formadores de cultura”, “moldeador de pensamientos” y demás), no como esparcimiento o recreación. Hablo del medio como transmisor de conocimiento. Por eso hablaba de los manuales colegiales y el acopio de información sobre sexo en libros tradicionales y su correspondencia con la internet de hoy.

      Asimismo, con libros me refiero al estándar de publicación lineal y fija, no a la cubierta y al papel en que se leen. Por eso también nombré a los libros electrónicos y los traté como libros “tradicionales” (y no como parte de internet o alguna mezcla electrónica entre ambos). Es por ello que tampoco toqué otros puntos adicionales que aporta la tecnología actual (el poco espacio que ocupa un libro en un medio electrónico, la portabilidad de internet a partir de palmtops, etc.)

      @Coki: Sí, recuerdo el posteo y el comentario que hice. No es problema, pasá el link así complementamos!
      El resto lo entiendo pero lo aclaré en @A TODOS, porque debo haberme explicado mal.

      @elpensar: A eso me refiero con lo de las fuentes. Los libros las citan (de otros libros generalmente), pero: cómo se mide la confianza de una fuente? En los libros se mide según la cantidad de publicaciones que tenga determinado autor. Pero sabiendo que las editoriales son un negocio: no sería apostar al que más vende y no al más lógico?

      Con respecto a tu descubrimiento, no he encontrado nada específico. La ley apunta a algo relacionado con pensiones (?) y por Instituto Oceanográfico Argentino no hay nada a nivel nacional.
      “Nodal” tiene dos acepciones: una es “perteneciente a un nodo”, por lo que podría ser cualquier cosa que forme parte de un trayecto.
      (http://www.acanomas.com/Diccionario-Espanol/110398/NODAL.htm)
      La segunda acepción se referiría a “análisis nodales” y se aplica para la industria del petróleo. Cito: “El análisis nodal de un sistema de producción, realizado en forma sistemática, permite determinar el comportamiento actual y futuro de un pozo productor de hidrocarburos, y consiste en dividir este sistema de producción en nodos de solución para calcular caídas de presión, así como gasto de los fluidos producidos, y de esta manera, poder determinar las curvas de comportamiento de afluencia y el potencial de producción de un yacimiento.”
      (http://www.oilproduction.net/foro/showthread.php?t=53)

      Estimo que la correcta es la segunda. De todas formas, el “Nodal” lleva un número de serie, por lo que habría otros más del mismo estilo desperdigados por ahí.

      Aunque no encontré mucho, lo hice en poco tiempo y a escala mundial. Cuánto hubiese tardado y cuánto hubiera leído si no fuera por internet? 😆

      @WEREMSOFT: Estoy de acuerdo con lo que decís; pero en el caso de la parcialidad, información imprecisa y demás, se comprueba bastante fácil confrontándo esos datos con más info de otros medios o autores (sin moverte, en poco tiempo y sin gastos extras). Ese es mi punto. Información errada o tendenciosa vamos a ver hasta en los chistes de Bazooka, pero lo positivo es encontrar un abanico del que poder elegir poseyendo poco tiempo o recursos para hacerlo.

      @elepensar (2): Muy buenos conceptos y concuerdo bastante con todos. Yo prefiero internet por eso y por cuestiones más personales (trabajo frente a un monitor, dispongo de poco tiempo, etc), aunque jamás dejé de leer “libros en serio” (aunque lleve ya un año con el que estoy ahora).

      Saludos

  2. Coki dijo:

    @PLPLE, el tema que planteás me tienta para muchos comentarios. Hablé algo de esto en mi blog (no voy a pasar más links, no te preocupes.).

    Voy a elegir sólo una de las aristas que se me ocurren.

    Creo que en la lista que das estás eligiendo puntos que desfavorecen a los libros frente a internet. Por empezar, creo que son complementarios. Estoy leyendo el libro de Stephen Hawking en inglés y recurro bastante a internet para ampliar algún concepto o alguna palabra en ese idioma que desconozco.

    Pero, aunque coincido en varias cosas, hablás de la lectura como una búsqueda de información. Cuando leo a Cortazar no busco aprender a encontrar un pelo en el lavabo, sino que disfruto del recorrido de la literatura.

    Tu mención a internet me hace acordar a los libros resumidos.

    Como dijo alguno (quizás Woody Allen o Groucho Marx): “leí la versión resumida de La Guerra y la Paz y me pareció fabulosa. Creo que era algo sobre Rusia”.

  3. WEREMSOFT dijo:

    Yo creo que los libros e internet son medios de soporte de conocimiento distinto. Hay cosas que internet no te permite(por ejemplo, no podes leer esto en el baño).

    Además, muchas de las cosas que planteas como “defectos”(1) también se aplican a internet, como por ejemplo, la parcialidad o falta de objetividad de los textos, o información imprecisa o desactualizada.

    Creo que internet es un buen medio para informarse y, desde luego, aprender, pero a un nivel que no puede sustituir a los libros.

    Saludos.

    (1) No se si defecto es la mejor palabra, ya que vos no la usas, pero es la que tengo a la mano.

  4. elpensar dijo:

    @WEREMSOFT: Me parece que tomando ese plano, a lo que apuntás, también se aplica a internet. Cada uno tiene sus pros y sus contras. Cada persona elige con cual quedarse. Es evidente que PLPLE se queda con Internet como fuente de información. Yo también, aunque prefiero los libros (El contenido, porque el 90% de los libros que leí lo hice desde la PC) para novelas, por ejemplo.
    Los libros físicos, que es a lo que te referís con la incapacidad de usar internet en el baño, son prácticos en situaciones acorde a quien los usa.
    Por ejemplo: Yo soy bastante excéntrico, así que aunque sea difícil de creer, cuando estoy enganchado con algo; ya sea un libro (En formato digital), o un debate por chat, lo que sea, me llevo la notebook al baño. 😛
    Y claro, la parcialidad en internet es, como plantea PLPLE, abundante y prácticamente gratis.

    Para mí ni los libros son mejores que internet, ni internet es mejor que los libros siempre. Simplemente el uso que se le de a cada uno hace la diferencia.

    Saludos!

  5. elpensar dijo:

    Qué buena aclaración.

    En cuanto a la investigación: Muchas gracies, eso es de mucha ayuda. Yo creo que esa losa es una especie de señal, marca, como estaba escrito; que se usaba antes para cartografía.
    Lo que más me dio curiosidad fue que el disco de metal, que en realidad era un hexágono como una tuerca grande (De 20cm) estaba enroscada a otro cilindro de metal en la losa. Como bien explicás lo de nodal, es lo más probable.
    De haber tenido una llave lo suficientemente grande en el auto la hubiera abierto simplemente para ver qué había. Me dejó con tremenda curiosidad eso.

    Saludos y, gracias!

    • @elpensar: Sí, probablemente sea un agujero bastante profundo en donde metían herramientas de medición. Supongo que el hecho de la pena que figura por ley, debe ser más por seguridad que por otra cosa (por si se deja abierto y alguien se lastima).

      Si volvés a pasar, abrila! Así nos sacamos la duda!

      Saludos y suerte

  6. elpensar dijo:

    Si paso de vuelta por el lugar, te aseguro que va a ser exclusivamente para ver eso. Te digo que soy capáz de hacerme un viaje de 400km sólo para sacarme esa duda (Y otra que tengo que consiste en leer lo que dice una chapa de bronce 15×10 cm que vi en un bloque de cemento, parte de las baricadas anti-desvíos en las montañas. Probablemente el nombre del fabricante.). De haber tenido el GPS conmigo marcaba el lugar, pero no lo llevé…
    (Sick!)

    Saludos…

  7. Pingback: Vuelta « Sin Nombre

  8. JONAPP! dijo:

    EN UN CAMPO DEL INTERIOR DE CORDOBA ( EN LAS VARAS ) HAY UNO DE ESTAS COSAS.

    esto significa que son puntos, señales que usaban antes los militares para hacer referencias, o para marcar terrenos i todas esas cosas,, eso se usaba antes, adentro no hay nada,
    en este pueblo se decia que habia adentro un mapa d la zona, i no se q otras boludeces, un dia fuimos con un mazo, i lo rompimos, i no habia nada, ja solo hormigon, i cemento.. nada mas, ii hasta ahora nadie me vino a meter preso jaja,

    SUERTE

  9. radiopasillo dijo:

    RadioPasillo te manda un mensaje por el recibido:

    Hola: estoy leyendo las metidas de pata de los K.
    ¿Qué posibilidades hay de iniciar un listado acerca de los daños que sufren las provincias?
    Por ejemplo en Córodba, la Caja de Jubilaciones “armonizada con la nación” NO recibe ahora el dinero acordado por acuerdos FIRMADOS ya que el ex Montonero(?) gobernador Schiaretti se “porta mal” con el oficialismo nacional y los jubilados pueden padeser lo que sea manteniendo la tradición ya que no laburan y sus votos son cada vez menos porque mueren.
    además habría quee preguntarse cuanto fue el esfuerzo para que la Secr. General de los docentes – Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba – Carmen Nebreda accediera a ser 1ª candidata de la Lista K- Frente para la Victoria, después de rechazr la oferta del oficialista Justicialismo de Córdoba que lidera el gobernador Schisretti y el ex defensor del Pueblo de la nación E. Mondino.

  10. radiopasillo dijo:

    otro mensaje en nuestro blog

    La propuesta de “compra y venta” del predio de la casa de Gobierno de la Provincia de Córdoba. Electroingeniería y sus socios menores como Bugliotti involucrando e involucrados con el Intendente ex radical, ex juecista y actual K Giacomino.
    todo para un faraónico proyecto urbano donde se meten también con los predios de la Universidad nacional de córdoba, diseñando una prolongación de aveenida sin que el rectorado sepa algo oficialmente y regalando parte de la ribera del rio suqia a los “emprendedores”.

  11. Enrique D Yaya dijo:

    MUY BIEN …

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