¿El último de los filósofos románticos?

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Hace un tiempito, tuve una más que interesante charla con un compañero de trabajo sobre la filosofía detrás de la actualidad diaria en diferentes rubros (sí, hay vida neuronal bajo las alas de la UOCRA; es difícil, pero hay…). Concordamos en muchísimos temas, y aunque en otros estuvimos de la vereda de enfrente, ambos comprendimos y respetamos la opinión del otro.

Luego de haber charlado un rato y sabiendo que enfrente tenía más que el par de neuronas habituales en trabajadores de la construcción, me preguntó qué línea filosófica me gustaba más. Dije que me declaraba inepto en el tema, porque no conocía las líneas existentes (qué mierda, ¡si todavía tengo pendiente leer a Nieztche!). Me tiró unas cuantas (se notaba versado en el tema), de las que conocí sólo un par por la superficie (el “Pienso luego existo” me parece grandioso, aunque no fundamental), y viendo que realmente tenía falta de conocimiento (y no era falsa modestia) continuó resumiéndome los lineamientos. De los que me cantó, con ninguno estuve de acuerdo al 100%.

Charlando más adelante sobre la habitualidad de las actos de vacaciones, comentaba lo bueno que es desenchufarse y relacionarse con la naturaleza. Yo dije que no me eran tan necesarias, y que había pasado hasta 10 años sin tomarme unas, y que el secreto residía en darse ciertos recreos mentales, cambiar el concepto de lo que es diversión y saber conectarse con todo de otra forma. El cuestionó el hecho de que sin estar en la naturaleza, no había forma de conexión. Justifiqué:

Yo me conecto casi a diario con el todo de alguna forma, no sólo con la naturaleza. Por ejemplo, en los turnos diurnos me bajo antes de los colectivos y camino. Ando, observo y empiezo con lo que llamo boludeo mental, que no es más que desatar la mente y que te cante los significados y relaciones que quiera. En los turnos nocturnos eso se acentúa, porque la paz humana te magnifica la relación con la naturaleza. De noche, cada vez que bajo de verificar el servicio (algo que debo hacer a diario, a fin de turno, sea la hora que sea), bajo los 5 pisos por escalera (el cubo de la escalera cuenta con los 3 paneles restantes de vidrio, por lo que acercándose, uno casi tiene la sensación de estar en el aire viendo 3 puntos cardinales). En el mismo quinto bajo al primer rellano, me pego a la ventana, acuclillado, y contemplo el recorte contrastante entre lo que el humano creó y lo que la Naturaleza nos dió. Miro los edificios y las nubes, las pocas luces en las ventanas con la luna y las estrellas, la gente que anda por el parque y los árboles que lo rodean. Y aprecio esa belleza porque sé que no va a ser para siempre, y que el momento que estoy viendo es único, ni siquiera es comparable al del día siguiente. En verano (cuando se ven los amaneceres a la hora que paso) la contemplación es más profunda, porque parece que pinta mejor el cuadro total. Puedo pasar unos 10 minutos así ahora, porque tengo otro timing; más joven, hacía lo mismo en mi casa, pero por horas. (NOTA: Y algo que no pude decir en ese momento por el tema del anonimato, es que aquí, en mi blog, estimo que más de la mitad de los escritos nacen de esos boludeos mentales)

Él me miró unos segundos, me dijo que era un ejercicio excelente, y:

Entonces sos un filósofo romántico. No del romántico que lleva flores o de los que aparecen en las novelas de la tarde (mi dijo sonriendo, ante mi mirada que traducía que probablemente fuera el menos romántico del mundo en los términos tradicionales), sino del que aprecia la belleza del humano y de lo natural, del que ve lo mejor del hombre y la grandeza de la Naturaleza.

– Mmmm, no, no creo (dije dubitativo). Creo que el humano es malo desde que nace y que la Naturaleza va a terminar matándonos a todos con su furia, sin importar lo que hagamos, y tal vez hasta de forma conciente en algún punto. Por eso no me gusta Asimov, porque su “el espíritu humano puede por sobre todo” me parece asqueante y mentiroso. Miro al humano y a la Naturaleza pero con otros ojos, no con esa reverencia con la que uno mira a un cuadro estático.

– Jajaja (rió sonoramente). ¡Y eso es ser romántico! Apreciás las cosas por lo que son y no por lo que parecen al ojo común. Si lo más bello que tiene el humano para vos es la maldad, apreciás eso y también las rarezas del humano mismo en tu escenario, que serían (por ejemplo) la bondad y el amor; y del caso contrario verías a la Naturaleza como es, magnánima y bella, pero también malévola y destructiva. Un hombre común se sienta y ve “gente buena, árbol bueno” y listo; pero vos vas más allá y, concuerde o no con tu punto de vista, estás apreciando un cuadro más amplio que contiene todo lo bueno y lo malo de algo gigantesco y algo mínimo, y los evaluás en el mismo plano, confrontándolos y aunándolos.

– … Es posible. Pero sigo creyendo que no es tan así; un romántico debería ver lo mejor o, como mínimo, ponerle algún toque benévolo a lo que ve a diario. Yo intercalo, la balanza se mueve a cada rato. Y la apreciación de los edificios, por ejemplo, puede que sea como una especie de despedida a la creatividad humana, porque se que no siempre van a estar ahí. Y tampoco se si estaría muy apenado de la extinción humana, pese a lo que aprecie o desprecie de la raza. A veces me parece lo más justo y necesario desde un punto de vista global.

Me miraba con las cejas levantadas, como si mis dudas no hicieran más que confirmar su diagnóstico:

– … Y por tercera vez… ¡Eso es ser romántico! Es más, ¡sos más romántico de lo que creía! Apreciás y te maravillás con lo bueno y con lo malo, sin importar los bandos o si es correcto o no. Te maravillás con el arte humano y natural, y parte de ese arte es su forma de ser, con toda su maldad y bondad entremezclada. Y también podés salirte de tu posición de humano para apreciar la belleza desde la vereda de enfrente, comprendiendo que desde el punto de vista natural puede que el humano sea una maldad, un estorbo. Pero de todas formas apreciás a los dos entes y sus creaciones, tan amigos y enemigos a la vez.

Yo seguí dudando, aunque la definición se ajustaba bastante a lo que soy y mi forma de pensar las cosas (no de forma exclusiva creo yo, pero sí de manera generalista). Mi compañero se movió de un lado a otro, como excitado ante algún descubrimiento y terminó con:

– ¡Pensé que ya no quedaban más de ustedes! Ví eso en pocos libros y no hubo muchas líneas de esa corriente. Y sos el primero que conozco personalmente, ¡y mirá que conocí gente! Mirá vos, toda una rareza. ¿Serás el último filósofo romántico en pie?

Y dejó la frase picando mientras asentía. Estuvimos un rato más (fue durante el trabajo y nos zarpamos casi hora y media de charla) y al despedirse terminó con un “un gusto y ¡hablamos cuando quieras! ¡Quedate cerca!”. Nos seguimos viendo aunque de pasada por problemas de horario o de situación (filosofar en medio de un comedor completo que habla de minas o fulbo es difícil), pero siempre me saluda de otra forma, con cierta sonrisa compinche y/o suspicaz. Y yo lo hago de la misma forma.

De vuelta a casa, le conté a mi esposa de la nueva etiqueta que había tenido ese día. Se sorprendió (mucho y de grata manera) al saber de mis contemplaciones nocturnas y paseos diarios (pre/post) laborales (y sí, hay cosas que no le cuento, vaya uno a saber por qué) y ella también aportó lo suyo:

– Y, sí, es así. Yo también tuve que estudiar algo sobre eso (muy poco), pero sos así. Hay veces que lo bueno lo contemplás como algo malo y también al revés. Debés ser el único que, de vez en cuándo, ve a un cachorro recién nacido como una terrible amenaza, o mirás una tormenta horrible como si fuese una obra maestra hermosa. Acordate lo que me dijiste la otra vez (NOTA: En un escenario ficticio de seguridad, le dije que dos cosas maravillosas que me gustaría experimentar es estar en medio de un terremoto o de un bombardeo desde arriba con cañones antiaéreos desde abajo). Y sí, es casi seguro de que sos el último de los filósofos románticos, también sos el primero que conozco personalmente. Ese es uno de los lados por los que te salís del molde. Y por eso te amo, y por eso me dan ganas de matarte (me señaló sonriente).

¿Seré realmente un filósofo romántico? ¿Seré uno de los pocos de la especie fuera del loquero? Todavía no me decido, ni siquiera se si las definiciones son las correctas. Lo único en lo que creo es en la maldad y la bondad que inunda el Universo. ¡Y que malditamente bellas que son!

PLPLE

PD: Para saber más sobre la rama de la filosofía romántica: (1) (2) (3)

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Acerca de PiensoLuegoPiensoLuegoExisto (PLPLE)

Tratando de entender el mundo sin morir en el intento...
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11 respuestas a ¿El último de los filósofos románticos?

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  2. Ceo dijo:

    Creo que sí, tu compañero dió en la tecla, aunque yo de filosofía me los saltee a todos, jamás me interesó; la mayoría queda en desuso y a la intemperie por el paso del tiempo y la realidad, como Sartre, que era el pope de mi tiempo, ahora vale menos que el peso argentino.
    Bueno, estás etiquetado como romántico y vale, es una sensación que tuve yo también la vez que descubrí tu blog y leí tu perfil.
    Saludos de etiqueta.

    • @Ceo: Yo también me salteé a todos los filósofos; me gusta la filosofía barata no categorizada, entrar en una categoría es casi lo mismo que afiliarse a un partido. Cuanta menos pertenencia, mejor.

      Jaja, puede que sea la primer etiqueta que me generalice en algún sentido de forma correcta. Veo que mi compañero y mi mujer no son los únicos, aunque todavía no se si alegrarme o no 😆

      Saludos etiquetables y suerte!

      @Zambullida: De veras, ¡una conversación rara en el lugar menos esperado! Yo también veo algo más grande que el humano, aunque con un sentido distinto (paradójicamente, con un sentido azaroso).

      Saludos y suerte!

  3. zambullida dijo:

    ¡Ja,ja,ja! Me hizo gracia ese compañero tuyo, ¡menuda conversación! No soy filósofa, pero, aparte de ver la maldad y la bondad humana (las dos caras de la misma manera), veo y creo en otras cosas que sobrepasan, con mucho, lo humano.

    Saludos, filósofo romántico.

  4. Matias dijo:

    Coincido con zambullida, Menuda conversación! La filosofia es algo que siempre me resulto complejo y dificil de entender.

  5. ♠EUGE♠ dijo:

    PLPLE!!!! A MI OFICINA INMEDIATAMENTE!!!! COMO ES ESO QUE EN VEZ DE ESTAR LABURANDO ESTA FILOSOFANDO, PASEANDO POR LAS ESCALERAS, PERDIENDO TIEMPO EN LAS VENTANAS, Y HACIENDOSE EL ROMANTICO CON SUS COMPAÑEROS (AY! DE MI Y DE LA EMPRESA, SI NOS DENUNCIAN POR ACOSO!!!…) SE VOLVIO LOCO??? A LABURAR SE HA DICHO!
    HABRASE VISTO… “ROMANTICO”… JEJ.. VAGO DIRIA YO… POR DIOS..
    AY! UN CACHORRO!!! ME DA MIEDO.. LA SEÑORA DE PLPLE TIENE RAZON, SON PELIGROSOS…

    XD

    (sepa usted disculpar esto, pero hace unos cuantos dias que no duermo, asi que imaginese en que estado esta mi neurona… si, “mi”, sin s, me quedo una sola…)

    Que? Filosofar yo? esta loco usted? quiere que me terminen de encerrar??? nooo, siga usted que hasta ahora la pilotea y parece normal… jajajajajaa!!!

    Que manera de etiquetarlo que tiene la gente, che… pero si su señora apoya la moción, todos deberíamos hacerlo. No se porque, pero estoy convencida que su mujer es la Reina madre, y lo que dice ella no se discute. Vaya uno a saber de donde me salio esa imagen mental…
    Si, mejor me retiro…. 😛

    • @♠EUGE♠: Jaja, parece que trabajara para Dundler-Mifflin, mirá para todas las cosas que tengo tiempo! Laburar? Pero qué te pasa? No sabés que estoy bajo la UOCRA? 😆

      Jaja, normal no sé puedo seguir pareciendo. No me estoy esforzando mucho por esconderlo en los últimos escritos. Pero bueh, si querían demoler el Borda, seguro que igual terminaría donde estoy ahora a fin de cuentas.

      Lo de la relación de Reina Madre y esposa me hace acordar a alguien… ¿Euge o Dra. Bipo? 😆

      Saludos y duerma un poco antes de que vuelva su alter-ego!

  6. ♠EUGE♠ dijo:

    Jajajaaaaa! La triste realidad es que mi alter-ego se olvidó la contraseña de su cuenta wordpress (y el user también, para ser sinceros) así que no se cuanto tiempo más quedará encerrada en el armario… creo que mis múltiples personalidades y yo nos tenemos que hechar una buena siesta colectiva antes de terminar con un hermoso chaleco blanco… o trabajando en la UOCRA mientras filosofeo… O_o chisteee!
    XD

    • @♠EUGE♠: Jaja, alguien desaparece por un olvido de contraseña, marche el chaleco blanco! xD

      Mirá, entre eso y lo de la UOCRA, no se que prefiero. Me gusta la tranquilidad y esas camisas deben ser calentitas. Si llegás a irte para ahí, pasá por acá que compartimos el remis xD

      Saludos!

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