Nacionalización de YPF y kirchnerismo: una nueva estafa, un nuevo modelo

Seguramente todos están ya enterados de la nacionalización por medio de la expropiación de la empresa petrolífera YPF y de la razón tras esa medida, pero para los pocos distraídos y para los extranjeros que aún se encuentran a ciegas (no todos conocen los misteriosos caminos políticos argentinos), voy a tratar de resumir la inmensa historia detrás de todo. Es información que pueden encontrar en cualquier medio y que, a la vez, ningún medio les dirá.

UN MODELO ANORÉXICO

El kirchnerismo tiene una característica muy importante en su tan mentado modelo, y es que se basa en la subvención como herramienta de expoliación (primero) y de freno social (después). Por ello no es extraño ver que empresas amigas obtienen créditos casi sin interés (cuando el promedio bancario para la gente promedia el 20%), les adjudican obras con precios y mecanismos dudosos y ocultos, y cómo los políticos parte del modelo Kirchner aumentan explosivamente sus patrimonios personales que ya casi ni se molestan en ocultar. Y tampoco es extraño encontrar planes y subvenciones por no hacer nada a sectores sociales de bajos recursos y altos índices de delincuencia, como así también la entrega de electrodomésticos gratuitos para los que sigan perpetuando la Dinastía Kirchner a través del voto o de asistencias a los actos oficialistas.

Pero el problema principal del modelo K, es que alguien debe pagar esa costosa fiesta de la que pocos participan. Y como cada vez va quedando menos gente que trabaja (ya sea porque otra característica del modelo es que la carnicería que se hace con las empresas las terminan pagando los empleados, o porque más gente se está dando cuenta que conviene no trabajar), hay que conseguir financiamiento en lugares extraordinarios. Así fue como se anunció la quita de subsidios a la parte trabajadora del pueblo, mientras se mantienen y aumentan otros de constitución amiguista o socialista. Como ejemplo, se quitó el subsidio a la luz o el gas que pagan desde la clase media-baja hacia arriba, pero quienes viven en las villas de emergencia (importantes centros delictivos) los reciben a ambos servicios de manera gratuita (por lo que no les impacta) y las empresas estatales como Aerolíneas Argentinas siguen recibiendo millones de dólares diarios para que no quiebre. Asimismo, al que no trabaja y tiene hijos lo subvencionan con varios planes a la vez, pero al trabajador cada vez le llegan más retenciones en su recibo de sueldo y, al no bajar los índices de ganacias, muchos deben pagar impuesto a la riqueza (porque aunque haya un solo trabajador por familia puede ser considerado rico si gana por encima de un par de planes gubernamentales).

Uno podría pensar que ese dinero hubiese alcanzado, pero la verdad es que el modelo generoso argentino es un agujero negro para las finanzas de cualquier país, más en uno donde 1.5 de cada 3 días es feriado, donde cada empresa fundida es adjudicada a un nuevo amigo del poder, y en donde se multiplican los embarazos para poder pasar a cobrar otro plan que aumente el status monetario de las clases bajas. Conste que el modelo de Néstor Kirchner fue idéntico, pero la diferencia es que la mayoría trabajaba y había relativamente pocos aprovechadores y amigos que vivían del Estado. A medida que la pirámide se hacía más ancha sobre su base mientras afinaba su cénit, se creaban nuevos impuestos o se tomaba control de una nueva empresa o proyecto que debería dar más dinero. Pero la realidad es que el gobierno jamás pudo hacer rentable una empresa pública y no hubo impuesto posible que pudiese siquiera paliar la realidad. Intentaron tomar el control de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA, antigua Capital Federal) y hacerse el festín con las empresas que allí operan, pero Mauricio Macri les arruinó la bonanza en las cuentas personales y tuvieron que elucubrar nuevas formas de recaudar.

Quiero aclarar en este punto, que en los albores del modelo se intentaron soluciones alternativas, y se hicieron extremadamente eficientes en la táctica de la desinformación en cuanto canal pudiesen utilizar, pasando del estadístico al mediático. El viejo canal público dejó de pasar noticias y documentales independientes, para transformarse en un pasquín kirchnerista que atacó a cualquiera que osase no compartir al 100% las bondades del modelo, y hasta se creó el primer programa autodenominado de “actualidad televisiva independiente” que llevó el nombre de 678, el cual terminó siendo una defensa política del kirchnerismo por el kirchnerismo. Se adquirieron masivamente diarios y radios como forma de difundir los panfletos K, pelearon violentamente con Clarín (único medio masivo tildado de opositor en ese entonces), aprobaron la famosa Ley de Medios para intentar acallar a la disidencia toda, y hasta mascullaron una ley antiterrorista para cualquiera que intentase desestabilizar al gobierno por medios tan ilegales como las pruebas e investigaciones. En los medios estadísticos, se intervino el Indec (Instituo Nacional de Estadística y Censos) y trastocaron las fórmulas de la inflación para que dé menos de la mitad real (aún hoy los empleados hacen un abrazo simbólico mensual al edificio), multaron y penalizaron a las consultoras que independientemente dieran otras cifras (las reales) inflacionarias o productivas, y otros grandes etcéteras que pueden buscar en cualquier medio.

Con semejante monstruo fiscal, no hay dinero que pueda alimentarlo eternamente ni tampoco hay forma de taparlo mediáticamente. Al menos, no sin desangrar al argentino trabajador o negarle la realidad que la sociedad misma ve a diario en la calle. El aumento de la delincuencia (alentada por el modelo), de las muertes por desnutrición y maternas (ambas estadísticas dejaron de medirse oficialmente para que no afecte al plan kirchnerista), de la desocupación, del índice inflacionario, de la indigencia (no fueron censados a nivel nacional en el 2010 por orden presidencial), de la drogadicción y el narcotráfico, y demás, ya no podían ser cubiertos por ningún canal desinformativo. Uno podría pensar que “estafando menos” podrían haber equilibrado las cuentas, pero si algo se destaca en el kirchnerismo (así como en la política histórica argentina), es que ellos no están dispuestos a dejar de robar, porque para eso están en el poder. Por algo la Presidente Cristina Fernández de Kirchner tiene, en el escenario actual, un patrimonio (demostrado) de 70 millones de pesos, uno de los mayores del mundo entero para un primer mandatario.

Teniendo en cuenta el espíritu de conducción político actual, no hubiesen temido ni dudado en despojar al trabajador común de todo su sueldo en aras de mantener a la Argentina toda. Pero, repentinamente, se fueron sumando problemas que se tornaron inmanejables para la mandataria y su séquito. Sólo algunos de los más representativos, y sólo de los últimos tiempos, tenemos como ejemplo la estafa a gente pobre de manos de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo (y el probado asesino Sergio Schoklender) con sus planes inmobiliarios populares; la tragedia del tren en Estación Once gracias a la falta de mantenimiento (empresa amiga K, supuestamente monitoreada y fiscalizada por el Gobierno); el aumento del poder de un sector violento del kirchnerismo (La Cámpora) y su masiva toma de puestos políticos y empresariales; las pérdidas irrefutables e imposibles de revertir de empresas apropiadas por el Estado (como Correo Argentino o Aerolíneas Argentinas); la falta de funcionamiento correcto de empresas nacionales y extranjeras por las trabas a las importaciones de Guillermo Moreno (freno aplicado para paliar la salida de fondos y aumentar la producción nacional, resultando en un total desastre a nivel empresarial y social, nacional e internacional); el escándalo del Vicepresidente Amado Boudou que otorgó no sólo un crédito blando para la empresa de un amigo, sino también la designación de esa empresa para la impresión y emisión de billetes de curso legal para todo el territorio (entre otras irregularidades), etc. Y ésto, repito, sólo son ínfimos ejemplos de los últimos tiempos.

NO ES POLÍTICA NI ECONOMÍA, ES PASIÓN

Entonces, se comenzó a atacar por los colaterales, desinformando en otros aspectos y deshaciéndose de pérdidas cuantiosas o papas que quemaban. Nacen así los renovados y más ácidos reclamos por Las Malvinas (impulsándolo como nacionalismo puro, apelando (como hicieron los militares que tanto defenestran) a la pasión para que obnubile a la razón), intenta transferir subtes y trenes al CABA (por supuesto, luego del incidente de Once, y mientras se tildaba al Gobierno de la Ciudad como “recalcitrante derecha”), se ataca a los modelos político-económicos de grandes potencias (en medio de crisis que aquí vivimos cada 11 años y que ellos no veían desde la Segunda Guerra Mundial), y se compara el magnánimo modelo argentino con el de Nigeria, Irak y Pakistán (saliendo no tan bien parado ni siquiera con esos ejemplos, más luego de las fallidas negociaciones con algunos países africanos).

Pero el rojo en el balance seguía aumentando, y si bien el reflote de temas pasionales como los de soberanía y antimilitares sirvió por un tiempo, la gente se cansó rápido (la repetición parece ir inmunizando y disminuyendo la duración distractiva) y volvieron a verse las múltiples estafas políticas y las innegables fallas de un modelo mantenido por pocos. Ni siquiera los militantes de alma ni los mercenarios por convicción pudieron revertir la racha de engaños que venían teniendo. En este punto ya no había una solución elegante para tanto caos. Les quedaba sanear completamente todo o duplicar la apuesta. Y como bien dijo la misma Presidenta, la intención fue clara desde su reelección. “Vamos por todo”, anunció, y no fue broma.

CRISIS ENERGÉTICA Y CEGUERA SELECTIVA

La crisis energética en Argentina se vió desde hace muchísimo tiempo. Ya en este mismo blog publicaba notas al respecto (1) (2), y hasta en mi primer post político (hace más de 4 años) hacía notar la curiosidad de una Presidente que constantemente negaba que hubiese crisis energética, pero que días después aceptaba 50.000 cortes de luz simultáneos e inauguraba una usina diciendo “inaugurar una usina es un combate por la esperanza”. Y así fue durante todo su mandato. Por un lado tenemos una crisis patente en todos los frentes (desde el petróleo hasta el gas natural), pero por otro lado se mira para otro lado; sólo se nota cuando conviene que se note. La aceptación en el 2008 de Cristina fue a efectos de justificar una inversión y darle un tono de esperanza futurista al discurso, pero antes y después de eso, ya no hubo más crisis. Bueno… por lo menos hasta hoy, donde otra vez se acepta para poder expropiar YPF. Y volverá a no haber crisis en cuanto el gobierno tome el control total de la empresa. Ya verán.

La crisis de energía nace como una falta de inversión patente tanto en las empresas privadas como en las públicas. Si bien hoy se le echa la culpa a la parte privatizada de YPF, lo cierto es que el Estado Argentino siempre tuvo participación en las acciones y ganancias de la empresa, y tampoco invirtieron un peso con la parte que les correspondía. También hay que recordar que, además de la fiscalización interna posible por ser parte del paquete inversor, y de las relaciones gubernamentales directas con la compañía (Cristina salió en el 2010 a alabar a Repsol por funcionar impecablemente y por “invertir en nuevas tecnologías, cosa muy importante”), hay organizaciones oficiales que están controlándola. Y no penden de Macri o de los militares, sino del propio gobierno kirchnerista. Si hoy la Presidente anuncia una falta de inversión de años, y envía a representantes inadmisibles de organizaciones irrelevantes (como los de La Cámpora en el Senado) con un listado interminable de faltas y delitos, o se está aceptando que son ineptos de principio a fin (desde la primer mandataria hasta el jefe del último órgano de control), o que son corruptos sin escrúpulos. Aunque, con una mano en el corazón, no deberíamos descartar que las dos hipótesis sean correctas a la vez.

Lo que es realmente cómico (si no viviésemos en este país) es que, a la vez que se negaba que hubiese crisis económica y anunciaban inversiones con supuesto superávit energético, se aumentaban las compras de energía a los países vecinos, a precios no tan de vecinos. Para ilustrar con un ejemplo, supongamos que se nos dice que tenemos energía para tirar para arriba, nos cobran $1 de bolsillo la luz (y sumando las inversiones que dicen hacer con nuestro dinero, andaríamos por los $6). Pero se compra al exterior (de forma mixta entre contratos fijos y “a las apuradas para paliar el exceso de consumo no planeado”) energía por $20. ¿Entonces? ¿Dónde está el exceso o el negoci(ad)o? O hay exceso y no necesitamos comprar afuera, o devuélvanme los $14 de diferencia que puse por una inversión no realizada. Pero no pasan ninguna de las dos cosas. No hay crisis, hay inversión que estamos pagando, pero necesitamos adquirir energía a precios inauditos. La eterna y misteriosa contradicción kirchnerista.

MOTIVOS Y RAZONES DE LA EXPROPIACIÓN

Hoy nos encontramos con la expropiación de YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) por triple motivo: para volver a arrojar una cortina de humo sobre la realidad argentina, como forma de reconquistar el espíritu del argentino promedio (dibujando la toma como forma de independecia y haciendo un llamamiento a la pasión nacionalista, convirtiendo el caso en Las Nuevas Malvinas), y como medio para poder tener más flujo de dinero para malgastar en pos de seguir manteniendo el modelo K fuera de la quiebra. Una sola medida, tres temporarias e inefectivas soluciones. Pero sirven para el planeamiento día a día del kirchnerismo y les permite sobrevivir (y recaudar monetariamente en sus cuentas personales) aunque sea por un tiempito más. La nacionalización de YPF nada tiene que ver, paradójicamente, con temas de nacionalización (ver el anexo “Nacionalización de empresas, dos conceptos mal entendidos”). Es una forma de poder meter la mano en una caja que no les pertenece, calmando y enfervorizando a la vez el espíritu del populacho que los volverá a votar en las próximas elecciones.

Las razones de la nacionalización que el kirchnerismo hace públicas, también son lógicas si se entiende el espíritu y la historia del Frente Para la Victoria (FPV). Se apunta a los discursos nacionalistas (recuperación de algo argentino, como si hubiese sido robado y no entregado con firmas kirchneristas) comparando a YPF con Las Malvinas (disfrazando de pasión algo estrictamente económico), a supuestos hechos de corrupción por parte de la (parte privada de la) empresa, y a la supresión de la razón y la memoria en pos de equiparar el petróleo con “las joyas de la abuela”. Ese paso ideológico lo hacen con el propósito de tapar la historia, con deshonrosos ejemplos como el hecho que tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández apoyaron y votaron por la privatización del petróleo argentino (cosa que lograron con éxito); los varios discursos que pueden verse con la Presidente diciendo (sólo meses atrás) que YPF era todo un éxito; o el patético hecho que el Gobierno ya tenía participación accionaria en la empresa y jamás pareció darse cuenta de la estafa, vaciamiento, y otros demases que parecen haber visto recién ahora. Tampoco dan a conocer que jamás renunciaron a su cuota de beneficios y que tampoco la usaron nunca para realizar inversiones en explotación y expedición.

Y no es casual que el relato y la bajada de línea sigan diciendo que el Estado es tanto o más eficiente que una privatizada, pero sin entrar en más detalles, porque tratan de encubrir una realidad aplastante que ellos mismos bautizaron ENARSA.

EL FUTURO DE YPF YA LLEGÓ, Y SE LLAMA ENARSA

Energía Argentina SA (ENARSA) fue creada por el mismo Néstor Kirchner en el 2004 como competencia a YPF (luego de que él mismo votara por su privatización), para dedicarse exclusivamente a la “exploración, investigación y explotación de la venta de petróleo (y derivados), electricidad y gas natural“. Como la empresa era un fiasco y producía pérdidas por todos lados, se alió a PDVSA (Petróleos de Venezuela; sí, nacional y de Hugo Chávez, pendiente del Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo… muy milnueveochentaycuatriento), junto con otras “medidas” para paliar el rojo argentino (como por ejemplo, la compra de bonos por parte del venezolano de deuda argentina, cosa que parece no ser vista como antinacionalista…).

Causalmente, desde la asociación con Venezuela, ENARSA dejó de emitir informes públicos y pareció cerrar la información al resto de los argentinos que la subvencionamos. La empresa siguió con pérdidas que el Estado sigue aún hoy pagando gustoso, un síntoma patente que cualquier emprendimiento estatal en manos de los Kirchner, termina siendo no un alivio económico, sinó una carga más para cada uno de los habitantes. La ineficiencia gubernamental quedó demostrada en el manejo de empresas, y hasta de una empresa energética basada en recursos argentinos con creación y manejo exclusivamente kirchnerista. Más ejemplo que ese parece imposible. Parece…

Pero como no hay imposibles para el kirchnerismo, no sólo podemos hablar de mala conducción empresarial, sino que también demuestran que quieren YPF para malversar fondos y como un nuevo canal de corrupción. Para los que no lo recuerden, el caso de Antonini Wilson fue tapa en todos los diarios del mundo. Wilson era un empresario venezolano al que le decomisaron en Aduana una valija con U$800.000 sin declarar y sin destino aparente. El avión en el que viajaba (junto a funcionarios públicos venezolanos y argentinos) era de ENARSA. Ambos presidentes se lavaron las manos, y dijeron desconocer la existencia siquiera del dinero, pero la realidad es que pareció materializarse para financiar la campaña de la esposa del exmandatario, nuestra actual Presidente Cristina Fernández. Al día de hoy, la justicia ha dilatado el caso y aún no hay culpables ni se clarificó hecho alguno.

COSTOS Y FINANCIACIÓN DE LA NUEVA YPF

Algo que el gobierno argentino deliberadamente oculta, es la forma de financiación de la nueva YPF (que ya podríamos llamar YPK: Yacimientos Pretrolíferos Kirchneristas). Muy probablemente las inversiones para investigación y desarrollo se vayan a hacer con dinero de ANSES (fondos jubilatorios), y no es casual que los juicios que los jubilados hacen al Estado, otra vez hayan sido frenados estos últimos días con apelaciones del mismo gobierno. Necesitan volver a financiar sus patrimonios con esa Institución, como lo vienen haciendo desde hace tiempo con otros planes sociales y emprendimientos improductivos (ANSES paga los planes de no trabajo, Fútbol Para Todos, Aerolíneas y Correo Argentino, entre otros). ¿Y para qué YPF si el dinero saldrá de ANSES de todas formas?, preguntará usted. YPF es una nueva excusa de transferir(se) fondos sin despertar más sospechas, es una nueva carta libre que tendrán para seguir vaciando los fondos jubilatorios de todos los argentinos sin dar más explicaciones que “es para el Petróleo Para Todos”. Una carta libre que le han firmado gran parte de los argentinos con el corazón, mas no con el cerebro.

Pero si hacemos unos números rápidos, ANSES no alcanzaría para financiar la totalidad de YPF, no sin dejar de operar por completo el resto de las subvenciones. Es por ello que seguramente también intervengan el BCRA (Banco Central) y otras instituciones para poder cubrir las cantidades completas. Como el Banco Central puede transferir fondos si se trata de un préstamo a futuro pero que (en los papeles) no dé pérdida, y ANSES puede darse el lujo de derivar divisa a “cosas que pueden dar pérdida pero que sean sociales”, lo más lógico sería que el Central financiase la parte de Investigación y Desarrollo, y el resto lo cubra el ANSES (incluyendo las futuras pérdidas). Negocio y explicaciones redondas.

El problema colateral que presentaría el ingreso del BCRA en los desembolsos para YPF, sería que habría faltante de moneda circulante. Si bien eso ya pasa ahora con ANSES (el fondo jubilatorio se estima como pago a futuro y se abona en pequeñas cantidades (cuando se retiran los trabajadores), y las inversiones se retribuyen en cuenta y no se vuelcan a la sociedad directamente), si el Central da una inyección importante inicial y sigue aportando cuotas altas mensuales o a pedido del gobierno, es dinero que no aparecerá en los bolsillos de nadie (más sabiendo que son para operaciones con pérdida). Y cuando falta moneda circulante, se acciona la máquinita de hacer felicidad. Inflación. Inflación que se sumaría a los valores que ya venimos viendo por la ineficiencia común y corriente del modelo. Y ésto ocurriría aunque YPF fuese óptimamente manejada, pues los resultados de la inversión se empezarían a ver mucho tiempo después. Tal vez cuando Argentina ya haya quedado liquidada bajo capas y capas de sufrimiento poblacional y deudas internas y externas impagables. Y recemos por que no aparezca en escena la imprenta amiga del Vicepresidente Boudou (Ciccone), porque cada billete impreso sería uno nuevo dentro de las cuentas kirchneristas.

Tampoco hay que olvidar el problema del pago de la expropiación a los iracundos inversores extranjeros y privados. Esa parte va a haber que abonarla sí o sí si se desea mantener la nacionalización dentro de márgenes relativamente legales. Aquí seguramente veremos una dilación muy grande en el tiempo que duraría muchos años, con juicios a nivel internacional, renegociaciones y pujas políticas entre los países interesados y los aliados. Probablemente se termine pagando un costo menor por la operación, pero los lobbyes y dilataciones costarán su buen importe. Lo más seguro es que aquí se proceda como en el corralito del 2001, y se termine pagando con bonos del Estado a futuro. Futuro que seguramente deberán financiar nuestros nietos (o sus hijos). Para el kirchnerismo es un problema menos; para el argentino, varios problemas más.

LAS PÉRDIDAS ARGENTINAS

Los argentinos creen, erróneamente, que la privatización tiene que ver con un petróleo nacional y popular, que finalizará con la nafta más barata, sin falta en ningún lado, con más independencia energética, y con una conducción exitosa que reflotará la economía de la Nación. Más alejados, imposible. Lo pasional del asunto es pericia política para ganar adeptos y acallar quejas, el petróleo (popular o no) se venderá y no será más nuestro, y habrá otras consecuencias económicas que nos harán más pobres y dependientes. Si (como decía en el post anexo) tenemos un litro de nafta privatizada a $5 y ahora la podemos vender en el mercado interno a $1, lo que lograremos es perder $4 por cada litro, lo que haría que tambaleara no sólo la empresa, sino el país todo. Aunque YPF funcionase una maravilla, no se podría cubrir el consumo interno completo, por lo que Argentina tendría menos poder de compra de energía en el exterior (menos plata, menos compra). Y si pudiese cubrir la demanda, tendríamos sólo 1/5 parte de entradas de divisas (porque no habría exportaciones). Situación de pérdida-pérdida por donde se lo mire.

La situación política y económica a nivel internacional, tampoco será benéfica. Lo que acaba de hacer Cristina Fernández es aportar inseguridad y desconfianza a las futuras inversiones. Si yo tengo un fondo y quiero invertir en algo, probablemente lo haga en un país en donde las políticas sean claras, haya una relativa estabilidad política-económica, y no tenga riesgos de que ante un capricho presidencial pueda perder mi empresa. Argentina deja de ser segura (aún más) para cualquier inversor que no quiera jugar a la ruleta rusa con sus fondos. Además, la expropiación tendrá consecuencias económicas directas sobre las exportaciones e importaciones nacionales, porque nadie querra tampoco comprar un producto que tal vez mañana deje de hacerse o de abastecerse, ni tampoco vender a una empresa que tal vez se funda o sea expropiada y pierda su capacidad de pago sobre bienes o servicios ya adquiridos o a futuro. Si a eso le sumamos las represalias económicas que tendremos por la nacionalización (España ya anunció que estudian comprar trigo y otros productos a otro país), tendremos un intercambio de poco valor o nulo con el mundo exterior. Las crisis se sumarán cuando más países se solidaricen con los perjudicados tomando medidas similares de restricciones y vayan eliminando a Argentina de los grupos y conglomerados que había ganado con tanto esfuerzo.

Y no olvidemos tampoco a las empresas que ya están dentro de nuestro territorio. Si yo ya estoy invirtiendo en el país, lo más probable es que empiece a buscar alternativas en otro lugar. Preferiría tener más competencia, trabajar en un lugar con menos recursos y hasta resignar parte de mis ganancias para evitar perderlo… todo. Argentina no lo vale. Está entre las manos de obra más caras del mundo, los sindicatos viven presionando y manifestando por cualquier cosa, las utilidades se pueden sacar según los caprichos presidenciales, los dólares sufren trabas cada vez más increíbles, las importaciones para elaborar los productos llegan según el gusto y humor del apretador Guillermo “boxing” Moreno, y ahora como colofón uno puede perderlo todo porque su producto puede ser considerado “de urgencia, nacional, y popular”. Recuerden que son negocios, no es pasión. Repito, Argentina no vale la inversión de un solo centavo.

LOS PRÓXIMOS PASOS DE CRISTINA Y EL FUTURO ARGENTINO

Si bien el futuro es incierto gracias a los cambiantes caprichos e intereses de Cristina Fernández, también se puede esbozar un bosquejo de lo que probablemente ocurrirá de aquí en más teniendo en cuenta el historial pasado y lo que realmente buscan los kirchneristas.

La intención de Cristina es, tal cual ella misma dijo, “ir por todo”, aunque de manera gradual con ciertos saltos importantes. El salto importante fue YPF, por lo que ahora resta que avance gradualmente sobre la reestatización total. Eso se puede hacer con dos medidas: la primera, tomar lo mayoría restante de Repsol en el país. La lógica es que si ya se avasalló a una parte de la empresa, terminarla por completo no será ya tan difícil. Según tengo entendido, la extranjera posee no sólo yacimientos petrolíferos, sino también derivados del petróleo y yacimientos de gas natural. Lo probable es que también expropie el 51% de esas subsidiarias para seguir con la corriente nacionalizadora y populista. El costo sería inferior a entrar en pelea con otra empresa, ya que el delito de expropiación, falta de cumplimiento de contratos y demás, ya está sentado por tratarse de la misma empresa. Lo único que modificaría es el monto del juicio.

La segunda medida, es quitar control a los restantes accionistas extranjeros dentro de las empresas. Ésto puede hacerse bien por decreto (anunciando una nacionalización total), o bien por imponer cada vez más trabas para la capitalización de las ganancias de los integrantes privados. En la segunda opción, puede hacerse (por ejemplo) por restricción a la salida de dólares, o (la más tentadora) obligarlos a distribuír casi la totalidad de la ganancia en las supuestas inversiones faltantes. De esa forma, si se van, el Gobierno gana más parte accionaria; y si se quedan, los privatizados pagarían parte de la fiesta. Echar o tiranizar son las únicas opciones, ambas muy tentadoras para el kirchnerismo.

Entendamos que de aquí en más, veremos una corriente nacionalizadora de recursos en ascenso, tal vez respetando solamente las privatizaciones más amigas del kirchnerismo. En teoría seguiría la electricidad, pero dado que son fervientes admiradores oficialistas (y aportantes a las campañas políticas K), tal vez el próximo avance sea sobre el gas. No por nada todo el Frente Para la Victoria toma como héroes a seguir a Hugo Chávez y al modelo viejo de la Cuba castrista, y, como hemos visto, ya hace rato han profundizado lazos comerciales (si puede llamarse así a negocios en los que Argentina siempre pierde). Recordemos que ENARSA sigue pagando por operaciones de PDVSA en territorio venezolano, y que el Sr. Hugo Chávez posee gran parte de la deuda argentina (que alguna vez habrá que pagarla, ¿verdad?). También podemos esperar futuros préstamos de Venezuela, único país que lo daría gustoso a cambio de otra tajada de Argentina (de forma directa o disfrazada de nuevas compras de bonos sobre deudas), y hasta tal vez pida más compromisos al modelo, pidiendo una nacionalización masiva en suelo argentino. Podría disfrazarse como un tratado solidario en Unasur, si es que sigue existiendo para entonces. Sino directamente podría llamarse El Eje y terminar con tanto disfraz.

Cuando con la nacionalización de recursos se empiecen a notar fallas y desabastecimientos con una inflación asfixiante (recordemos que de magnates sólo tienen la pasión por el dinero, pero ninguna de sus habilidades comerciales y empresariales, pregunten en Aerolíneas o en ENARSA), y cuando los rojos sean imposibles de tapar ni con todo el verde del mundo, seguramente avancen sobre grandes empresas que se hayan quedado y sigan reportando algunas ganancias. Se me ocurre una incursión por el mercado automotriz y de grandes subsidiarias de tecnología popular (celulares, cámaras de fotos, etc.) y de avances rurales, así como las farmacéuticas y similares. También aumentarán los pedidos de crédito a países que se alíen al socialismo latinoamericano, que se volcarán en pérdidas que generarán más pérdidas. Allí definitivamente perdermos la totalidad de la confianza inversora y comercial exterior (salvo por el conglomerado latino-popular) y, gracias también a los juicios agobiantes de tribunales internacionales, debamos cerrarnos al mayoritario autoabastecimiento, soportándonos con empresas nacionales monopólicas y explotadoras. Llegará un neofascismo similar al cubano o venezolano, con cada vez mayores violaciones de derechos y propiedades. Pero como Argentina no es Cuba o Venezuela, tal vez nos terminemos reseteando y volvamos a los 70’s, con dos grupos violentos antagónicos y la gente en el medio. Quién sabe, el futuro es tan promisorio…

Se que el futuro puede sonar muy fantasioso, pero venimos de fantasía imposible en fantasía imposible. Hace unos meses, una nacionalización compulsiva era impensada. Hace 1 año se me hubiesen reído en la cara si les decía que un Vicepresidente K iba a venir del historial liberal, se la iba a pasar tocando la guitarra, y que le iban a encontrar múltiples delitos. Hace 2 años, todos jurábamos que el kirchnerismo estaba en sus fines y que era tajantemente imposible que ganasen otra elección. Hace 4 años pensábamos que podíamos manifestarnos en una plaza sin temor a ser golpeados por funcionarios K. Hace 6 años si decía que un Secretario de Comercio se iba a presentar con guantes de box en una empresa para amedrentar a accionistas con una pelea física, me hubiesen encerrado en el peor loquero del país. Si hace 10 años hubiese pronosticado que iba a haber más gente cobrando un plan que trabajando, que iban a asesinar a 7 personas por día sólo en el conurbano, que Menem iba a ser parte del aparato kirchnerista, o que las subvenciones erogadas por el Estado superarían con creces lo que se abona en sueldos e inversiones, hubiese sido el hazmerreír del Universo.

Pero acá estamos, asombrándonos cada vez menos y aceptando cada vez más. Nuestra inacción a cada paso kirchnerista les avala el paso dado y les da coraje para el siguiente. Mientras una parte de la oposición desaparece, la otra con partidos como la UCR o integrantes como Pino Solanas, se alía con el kirchnerismo para votar positivamente el proyecto de expropiación. Las verdaderas caras de ambos bandos de la política han quedado expuestos, y demuestran que poco le interesan los argentinos, ni siquiera la Argentina misma. Lo que cuenta es cuánto van a poder llevarse al fin del día a sus cuentas bancarias, o soñar en cuántos manuales infantiles del futuro van a aparecer como héroes nacionales por restituír un recurso natural que luego será vaciado, y su fruto, malversado.

¿No hay opción de cambio?, preguntará usted, principalmente si es extranjero y no sabe de los misteriosos manejos de la politica y la psicología de la sociedad argentina. Me encantaría decirle que sí, que hay opción de cambio, que podemos ser un país serio y respetable, que podemos insertarnos en un mundo globalizado, que somos encantadoras personas que nos preocupamos por los demás y por los nuestros, que preferimos salir de las crisis trabajando y planificando. Podría decírselo, pero le estaría mintiendo y me estaría mintiendo. Esas probabilidades tienen tan baja chance de ocurrir, que entran en la estadística como casi nulo. Dicen que la esperanza es lo único que se pierde; y yo ya la he perdido. No me queda más que la verdad y la durísima realidad. Y en honor a ellas le digo que todo esto es posible, pura, exclusiva, certera, e indubitablemente, porque el argentino es un cobarde. Recuérdelo y téngalo en cuenta. Principalmente, si quiere invertir en un país lleno de ellos.

No vamos a afectar a ninguno que haya comprado acciones en la Bolsa (Cristina Fernández, luego de la expropiación de YPF, el mismo día en que las acciones caían en Bolsa un 22%)

“Expropiar es robar” (María Corina Machado, política e ingeniera venezolana, precandidata a las elecciones del 2011, interrumpiendo un discurso de Hugo Chávez)

Quien gobierna podrá contar siempre con la cobardía de los argentinos (Juan Manuel de Rosas)

 

PLPLE

PD: Al editar y formatear el post para publicación, me entero que el primer paso que predigo… ya ha comenzado. Cristina Fernández ha nacionalizado también YPF Gas. A este paso, en menos de un mes la veremos con boina y la tendremos que llamar “mico mandante“. Argenzuela está a la vuelta de la esquina. Les avisé que el futuro no era tan fantasioso ni imposible…

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Tratando de entender el mundo sin morir en el intento...
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8 respuestas a Nacionalización de YPF y kirchnerismo: una nueva estafa, un nuevo modelo

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  2. ioseelmago dijo:

    Lo mas triste,es que hay mucha,pero mucha, diría muchísima gente,que cree que todo esta bien,mas que bien,que esta perfecto,y los que están en contra,son vende patrias amigos de clarín.
    Te cuento dos cositas,:
    La primera, todavía estaba vivo el ex preci.En una fiesta muy grande,con gente muy importante,una funcionaria de la secretaria de energía,comento,que recibió un llamado de arriba, obligandola a dar la orden de ventear gas,y mandar menos a las familias argentinas.Misteriosamente,aparecen los barcos de gas licuado(negociados?).
    La segunda:Una empresa importante,que importa ciertos productos,se ve en problemas por el cierre de la importación.Misteriosamente, recibe un préstamo de la provincia y arma una fabrica de los productos que venden(solo que no los fabrica,los ensamblan) a la cual va la preci a inaugurar.La supuesta fabrica casi no trabaja,en cambio la empresa,recupero los permisos para importar.extraño no ?.
    Todo lo que este gobierno hace en nombre de los derechos de los argentinos,es solo para ellos,todo esta pensado para enriquecerse.Para eso tuvo que transformar a la mayoría de los argentinos en ignorantes,vagos y conformistas y a los que no pudo transformar,los convirtió en fachos,vende-patrias y desestabilizadores.
    P.D.:Lo mas preocupante,es que estamos quedando tan mal en el exterior,que ni rajarnos del país,podemos

  3. zambullida dijo:

    Me da la impresión de que pocos países van a invertir en Argentina de ahora en adelante.Una pena.

    • @Zambullida: Vamos a tener una grán pérdida de inversiones en el país, pero van a atraer a inversores de alto riesgo. Y si alguien invierte a riesgo, es porque va a recaudar más. Nos vamos a llenar de fondos buitres o de mercados de alta retribución (ilegales). El narcotráfico, por ejemplo, va a estar de parabienes…

      Saludos!

  4. maria de las mercedes rivero dijo:

    Y LOS QUE TIENEN SUS AHORROS Y NO LOS PUEDEN SACAR DEL PAÌS? Aunque estèn en dòlares,tambièn el dolar se devalùa.Te aseguro que aunque fuera un gran productor de soja estarìa ahora pensando:”Porquè no vendì todo y no comptrè tierras en Uruguay?”.Porque eso de que “van por todo”, asusta. Y cuando vengan por mì ya serà tarde.
    Estamos entrampados.
    Casi prefiero no tener nada ,asì no vienen por mì.Pero eso me empobrece y a la vez empobrece al paìs.
    Y ademàs vienen por la Revolución Cultural,de modo que se van a meter hasta con nuestras neuronas.
    Gracias por enviarme vuestros artículos.

    • @Maria: Es así, y es lo que expongo al final que puede pasar: una fuga masiva de capitales que en teoría teníamos asegurados. Incluso capitales argentinos, porque hoy se está ganando más con inversiones fuera del país que trabajando dentro de él.
      El dilema que planteás en el segundo párrafo es el peor: cuanto más se esfuerza uno, más lo expolian. Pero si no se trabaja, uno se equipara con el resto y tiene que ser servil al Gobierno y es más permeable a la “Revolución Cultural” revisionista y alienante. Y en cualquiera de las dos opciones se sufre, tanto económica como moralmente.

      Tal vez la medida que Cristina Fernández acaba de tomar sea el principio del fin del modelo. Y a veces me parece que el sufrimiento económico y moral que vamos a sufrir con una Argentina fundida, va a ser menor y preferible al que puede traernos un modelo zombie exitoso. El tiempo lo dirá, aunque siempre deberemos pagar los mismos.

      Saludos y gracias a tí!

      @PLPLE DE MIEDO: Como les repito a todos ustedes, pequeños robots del modelo, sé que les encantaría tener nombre y apellido para ir a golpear a todo aquel que contradiga un solo punto de las medidas infernales kirchneristas. Estoy acostumbrado a la cobardía violenta de los militantes por la delincuencia. Una lástima que ni siquiera hayas venido con algún panfleto oficialista para intentar defender lo indefendible. Parece que se están quedando sin intelectuales. Es bueno que muestren su verdadero ser e intenciones y no se disfracen tras una falsa máscara pensante.

      Por mi parte, yo no miro nombres, sino ideas, y por eso te permito ser anónimo y dejarte expresar, y no me molesta que lo hagan. Una lástima que no hayas utilizado la oportunidad que te dí, que gente a la que vos alabás no le da al resto. Porque con el ataque vacío y sin demostrar lo contrario ni siquiera en un solo punto del post, están demostrando la brutal impotencia que están viviendo. Si fuera más compasivo, hasta me darían pena.

      Saludos

  5. PLPLE DE MIEDO dijo:

    ” porque el argentino es un cobarde”… SI EN ESO ESTOY MUY DE ACUERDO , VOS SOS EL MAS COBARDE DE TODOS QUE NO TE ANIMAS A PONER TU NOMBRE Y APELLIDO ESCUDANDOTE EN UN PLPLE. ASI CUALQUIERA DICE CUALQUIER COSA TOTAL NADIE LE VA A HACER NADA
    YO TAMPOCO LO VOY A PONER

  6. Pingback: No se encontró la página « **Pienso, Luego Pienso, Luego Existo** (PLPLE)

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